Hacia el fin de la semana que se inicia, el Partido Justicialista mendocino buscará darse algunas definiciones políticas más generales en torno a un teatro electoral que ya está en marcha. Sin embargo, esta obra que se está escribiendo deja a la luz las tensiones internas que atraviesan a la principal fuerza opositora.

La intendenta Flor Destéfanis convocó al congreso partidario para el viernes 24 de febrero. Algunos cuestionaron esta medida, pero más por las formas: será por Zoom, es decir, por vía remota para un partido acostumbrado a la movilización física.

Florencia Destéfanis.
Flor Destéfanis convocó para el viernes 24 de febrero al congreso del Partido Justicialista.

Esta reunión, a su vez, parece estar fogoneada por la ocurrida a nivel nacional con la mesa electoral del Frente de Todos. Aunque hubo un documento consensuado con algunos conceptos que sirven de marco para la acción, en Mendoza le ponen un techo al impacto que puede tener en el territorio provincial.

Más que nada, por el desfasaje temporal. Mientras en Nación el cronograma electoral marca otro pulso para ciertas definiciones, desde el reclamo del kirchnerismo por la “proscripción” de Cristina, en Mendoza ya hay una carrera en marcha en siete departamentos, de los cuales seis son los conducidos por el peronismo.

En otras palabras: cuando recién a finales de junio -el 24, según la ley- se tendrá que oficializar el, la o los precandidatos a presidente, para ese entonces ya habrá certezas de quién será el nuevo intendente -o si habrá reelección- en esos distritos que el PJ necesita mantener, en tanto que a nivel provincial ya habrá un panorama más depurado porque las PASO son el 11 de ese mismo mes.

Por lo pronto, este viernes hubo una reunión de las fuerzas que integran el Frente de Todos, convocada a su vez por Destéfanis. A diferencia del proceso electoral anterior, con los diversos partidos que componen el espectro kirchnerista, en este caso hay una suma que todavía tiene que cuajar adecuadamente: el Frente Renovador con línea directa a Sergio Massa.

La intendenta de Santa Rosa, según pudo indagar El Sol, hizo visible algunos de los puntos que en el cristinismo ya consideran necesario ir venteando. Destéfanis, flanqueada por Carlos Ciurca, planteó que el límite es Omar de Marchi.

Esa es una de las cuestiones que el kirchnerismo ha remarcado en la última semana, aunque con dislates. El factor De Marchi es algo que preocupa en el sector que encabezan la senadora Anabel Fernández Sagasti y el ex vicegobernador porque saben que el diputado nacional tiene buena relación y diálogo con varios de los intendentes justicialistas.

El ex vicegobernador Carlos Ciurca quiso marcar los ritmos en el Frente de Todos, previo al congreso del PJ.

Lo curioso es que la reacción a De Marchi contuvo dos tuits que fueron oportunamente borrados: uno, el de un concejal de San Rafael que repudió el saludo que Emir Félix le dio al líder del PRO en la Vendimia de ese departamento -luego, ese edil de La Cámpora tuvo que salir a pedir disculpas-; el otro, uno de la misma Destéfanis, corregido luego por su conocida expresión: “Nuestro límite es ideológico, de ahí nuestras diferencias con Macri, De Marchi y Cornejo“, planteó.

Con todo, la definición que pidió el cristinismo en esa reunión no obtuvo, al parecer, resultados. La discusión giró en torno a las conversaciones que hay entre las distintas fuerzas en los departamentos sobre las posibles alianzas que, al menos, se reducen a esos territorios. En algunos casos, si bien no cierran la puerta a De Marchi, tampoco quieren sentirse apurados por las exigencias del sector K. Así, para otros, el límite se reduce, simplemente, a Cornejo.

Hay más presión, como lo sucedido con Cornejo con De Marchi. Noto desesperación“, reconoció otro dirigente, pero recalcó que “no tiene sentido, porque hay que esperar hasta abril”.

La foto que generó discordia.
La foto que provocó urticaria en La Cámpora: Emir Félix, intendente de San Rafael, saluda a Omar de Marchi.

Por lo pronto, lo único que pudo acordarse es que los partidos volverán a reunirse luego del congreso del PJ, con algunos mandatos ya más claros de cada uno de estos departamentos. Hay que considerar que los intendentes también avanzan en acuerdos locales con puramente departamentales. “Lo provincial se discutirá después“, señalaron tras esa reunión.

Con todo, también el Congreso del PJ convocado por el sector hegemónico del partido es relativizado por los otros espacios. “Es fuego de artificio“, consideró otra de las fuentes consultadas. Sucede que de allí saldrá algún mandato más protocolar -darle poder formal a Destéfanis para avanzar en las discusiones con los otros partidos- y alguna definición más tajante, como la línea divisoria con el PRO. La mayoría de los congresales responden al ciurquismo y al camporismo.

Eso sí, algunos coinciden en que el Frente de Todos ya tendría que estar perfilando a otro candidato más para la gobernación. Esto permitiría ordenar, hacia abajo, la interna peronista. Por ahora, sólo apareció Martín Hinojosa, del INV, en tanto se aguardaba que Roberto Righi asomara finalmente la cabeza, algo que todavía no ha sucedido. Por el lado de La Cámpora, Lucas Ilardo ha mostrado intenciones.

En ese tren, mientras el kirchnerismo ya fogonea la candidatura de Cristina, en el PJ de paladar negro le prenden (más de) una velita a San Massa.