Buena parte del sistema de atención prehospitalaria abarca la intervención sobre accidentes domésticos, que en Mendoza se producen muy a menudo. En lo que va del año, fueron un total de 1.354 casos en el hogar, un promedio de casi 5 por día (4,9). La cuenta incluye mayoritariamente caídas, traumatismos, pero también quemaduras, ahogamientos y electrocuciones.

El 30% de los casos en los que intervienen las áreas de atención prehospitalaria llegan finalmente al sistema de salud, sea porque el incidente doméstico fue de cierta gravedad y el paciente demanda alguna cura, o porque necesita estudios médicos para no descartar un cuadro peor.

Lógicamente, estos casos tensionan el sistema, sobre todo el funcionamiento del Servicio de Emergencias Coordinada (SEC) que tiene ambulancias para cada complejidad. Desde el Gobierno insisten con la prevención en cada casa. Sobre todo en el consumo de alcohol, que tiene una incidencia cercana al 15% en estos casos.

“Nosotros siempre tratamos de que el éxito de la medicina es que no existan los incidentes“, expresó Matías Donati, director del área de Atención Primaria para el Gran Mendoza, del Ministerio de Salud.

La tensión en el sistema y cómo está preparado

Los accidentes domésticos se configuran como una problemática de salud pública, porque los registros hospitalarios demuestran la demanda que estos eventos representan para la sistema. Desde la respuesta inicial de las ambulancias del Servicio Coordinado de Emergencias (SEC), la atención en las guardias y hasta la ocupación de camas en salas de internación y quirófanos.

“Un 30% de los llamados que nosotros recibimos terminan en el sistema”, explicó Donati. Otros que no son graves solamente requieren la atención en el lugar, puesto que no hay riesgo de vida. “Por eso implementamos los móviles de mediana complejidad, por ejemplo, para controlar un sangrado, un traumatismo de cráneo leve que no requiere internación, etc. Lo puede hacer un licenciado en la enfermería“, indicó.

El Gran Mendoza cuenta con casi 50 ambulancias si se suman las de mediana complejidad. En un año aumentó significativamente el número (eran 22). A ellas le suman 7 motoambulancias que se usan en los casos más leves.

Motoambulancias.

Si bien el objetivo es prevenir, desde el Gobierno señalaron que lo importante es hacer la denuncia al 911 para que el incidente tenga una correcta contención. “Los profesionales pueden ir dando pautas para hacer antes de que llegue la ambulancia. Por más rápido que llegue, la cadena fundamental para que sobreviva el paciente es la persona que está al lado del herido“, indicó Donati.

Mendoza tiene una escuela de capacitación que empezó el año pasado, ofreciendo a policías, municipios y otras áreas técnicas para saber hacer RCP y manejar el DEA (Desfibrilador Externo Automático). “La idea es que el primer respondiente en la escena sepa qué hacer“, concluyó.

Cuáles son los accidentes más comunes

Según datos de la Dirección de Epidemiología, Calidad y Control de Gestión del Ministerio de Salud, desde el 2023 hasta la actualidad registraron un total de 7.228 internaciones por lesiones en el hogar.

Las caídas y golpes representaron el 38% de los casos en 2023 y entre el 56 y el 58% desde 2024. Es el evento más frecuente. Los cortes y quemaduras descendieron del 23% al 15% en ese periodo.

La cuestión de la edad no es menor porque la mayor proporción de afectados son los menores de 15 años. Fueron 57% en 2024 y 74% en 2026 de las internaciones. El grupo intermedio de 15 a 64 años pasó del 34% en 2024, al 25% en 2025 y al 17% en 2026. Por su parte, las personas mayores de 65 años son entre el 6 y el 8,6% de los casos.

El pico de los menores de edad se ve más claro en las caídas y golpes. Principalmente entre los 5 y los 15 años. Son los que generalmente más casos de ingresos hospitalarios tienen. Sin embargo, hay incidentes en los cuales se revierte la incidencia. Los cortes y las quemaduras tienen más casos en personas entre 15 y 65 años.

El ahogamiento se concentró en menores de 15 años. Los 30 casos de ahogamiento por inmersión registrados entre 2023 y 2025 correspondieron a esa franja etaria. Es una estadística que preocupa al Gobierno provincial. “La recomendación de siempre es que tengamos bajo vigilancia a los niños más pequeños. Es tener una supervisión total. No solamente en una pileta sino en todo: en la cocina con el agua hirviendo, en el fuego, con los elementos cortantes y demás“, señaló Donati.

El consumo de alcohol como factor condicionante

Dentro de la demanda asistencial por caídas y golpes (traumatismos) en el hogar, la ingesta de alcohol se presente como un factor gatillante que incrementa la frecuencia y la gravedad de estos episodios. La OMS calcula que entre el 22% y el 30% de las lesiones no fatales en el hogar involucran alcohol. En Mendoza, entre un 11% y un 13% de los pacientes que ingresan por traumatismos agudos dan positivo en los indicadores de consumo de alcohol.

“Nosotros siempre recomendamos que cuando vayan a hacer una tarea que genere algún riesgo, como subirse a podar un árbol o limpiar un techo, eviten la toma de alcohol. Por el hecho de que perdés tu reflejo, el equilibrio y demás“, recomendó Donati.