Imagen ilustrativa.

El Gobierno nacional autorizó, el pasado miércoles, un aumento del gas natural en más de 300% para los usuarios residenciales y para las empresas -en algunos casos será mucho más importantes-, causando preocupación en los ciudadanos de la provincia.

A esto hay que sumarle el tercer tramo del incremento escalonado del 243% que el exgobernador Rodolfo Suarez decretó en noviembre pasado para el agua potable. La primera parte fue del 46%, en febrero la suba fue del 33%, lo mismo que en este mes, mientras que la última será también del 33% en junio.

Por su parte, a partir del 1 de febrero, se modificó la forma en la que se incrementa el Valor Agregado de Distribución (VAD), el cual se hará de forma trimestral. Allí se estableció una suba del 159%, valor que se volverá a actualizar en mayo.

Para los economistas, esto impactará fuerte en el poder adquisitivo de las familias mendocinas.

“Estas subas tendrán un impacto muy fuerte en el poder adquisitivo de la gente. Es difícil cuantificar en que cantidad impactará, pero seguramente lo veremos a finales de mes y a principio de mayo”, indicó el economista Sebastián Laza.

Por su parte, la consultora Paula Ariet fue un poco más cauta y explicó que el impacto se verá siempre y cuando los salarios de los trabajadores no acompañe estos aumentos.

“Hasta el momento, los salarios de sector privado en su mayoría han acompañado o han estado cerca de la inflación. Por esto es clave ver lo que ocurrirá en las próximas semanas con los acuerdos salariales que se firmen. Allí tendremos un panorama más claro. En el mientras tanto, se verá una fuerte pérdida del poder adquisitivo”, señaló Ariet.

Finalmente, el economista vinculado al peronismo, Nicolás Aroma, fue mucho más pesimista y no sólo advirtió por la caída de los salarios reales, sino también como pueden este aumento de tarifas impactar en las Pymes.

“Está claro que los aumentos pueden tener un impacto significativo. Ya que esto se produce que los salarios muy retrasados. Las tarifas se actualizaron, pero los sueldos no. Además, no hay que subestimar el impacto sobre las Pymes. A estas caídas fuertes en el consumo, hay que sumarle que los pequeños comerciantes van a estar cada vez más presionados por las tarifas. Es un cóctel explosivo”, detalló Aroma.