El día después del debate presidencial entre Sergio Massa y Javier Milei, y con el balotaje a la vuelta de la esquina, el Gobierno nacional y el mercado miraban expectantes el arranque del dólar blue, que comenzó la jornada en baja: $925 para la compra y $945 para la venta en la city porteña ($925 y $948, respectivamente, en las cuevas del centro mendocino).

El billete informal registra un aumento de aproximadamente $600 desde que comenzó el año. Y luego de varias jornadas de calma, en los últimos dos días de la semana pasada había subido subió $70.

Actualmente, la brecha cambiaria se posiciona en 158% respecto del dólar oficial y en 170% en referencia con el mayorista. 

Otras cotizaciones del dólar

  • Dólar BNA: $347,50 (compra) y $365,50 (venta)
  • Dólar Turista: $731
  • Dólar Mayorista: $348,95 (compra) y $349,95 (venta)
  • Dólar CCL: $844,19 (compra) y $916,78 (venta)
  • Dólar MEP: $891,51 (compra) y $895,01 (venta)

¿Qué es el dólar blue?

El dólar blue es el mercado informal de divisas (sin regulación estatal), con un tamaño relativamente pequeño en comparación con otros canales, en el que es posible influir con poco dinero. Sin embargo, tiene significativa influencia en la economía ya que es una herramienta de referencia para tomar decisiones y moldear expectativas.

Se puede obtener por fuera del mercado legal, en cuevas que trabajan sin el control del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Su venta no tiene cupo ni cepo, y es considerado un “termómetro” dentro las tensiones políticas y económicas que atraviesa el país.

El concepto de “dólar blue” se empezó a utilizar en 2011, en la gestión de Cristina Kirchner, como consecuencia de las restricciones para la adquisición de moneda extranjera (denominados “cepos cambiarios”) impuestas por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y el BCRA.

Suele tener una cotización más alta en capitales y grandes ciudades del interior, como Mendoza, que la Ciudad de Buenos Aires.

Con respecto a su nombre, existen dos teorías. La primera destaca que anteriormente se lo denominaba dólar “negro” porque se trata justamente de un mercado informal, por fuera de la regulación. Para evitar darle una connotación negativa, se comenzó a mencionar como “blue”.

Otra hipótesis marca que el nombre surge de la cantidad de billetes falsos que circulan en ese mercado. Para controlar que sean verdaderos, se les pasa una fibra. Si el papel queda azul (“blue”, en inglés), es porque se trata de billetes apócrifos.