Un día después de las elecciones legislativas 2025, el gobernador Alfredo Cornejo analizó los resultados que consolidaron el predominio de Cambia Mendoza en ambas cámaras legislativas.
El oficialismo amplió su representación al obtener 17 bancas en Diputados —renovaba 15— y 15 en el Senado, donde defendía 9, logrando así una mayoría cómoda para avanzar con su agenda política.
En ese marco, el mandatario fue consultado por El Sol sobre la posibilidad de impulsar una reforma de la Constitución, un debate que reaparece periódicamente en la escena política provincial.
“Creo que la Constitución provincial hay que modificarla porque tiene cosas vetustas y en desuso”, señaló Cornejo, aunque aclaró que no considera que los problemas estructurales de Mendoza —como la pobreza o la inseguridad— tengan su origen allí.
Entre los posibles ejes de reforma, mencionó la consagración plena de la autonomía municipal, la eliminación de las elecciones de medio término y la posibilidad de reelección del gobernador, temas que han generado controversia en el pasado.
No obstante, el mandatario mendocino se mostró cauto respecto de abrir el debate en este contexto: “Podría ser una oportunidad, pero me pregunto si, en medio de una reforma económica como la que está viviendo Argentina, estamos para reformas constitucionales que no van a cambiar nada del metro cuadrado de los mendocinos”.
Cornejo recordó además los antecedentes fallidos de proyectos de reforma durante gestiones anteriores y subrayó que una eventual modificación debe tener legitimidad popular y respaldo plebiscitario.
“No es un tema menor modificar la Carta Magna sin un norte claro sobre para qué. Esta Constitución no nos ha impedido crecer ni ha sido origen de nuestros problemas”, sostuvo.
La relación con la Nación
Cornejo también se refirió al escenario político nacional y a la relación entre los gobernadores y el presidente Javier Milei. Según explicó, mantiene un diálogo fluido con mandatarios de distintas provincias y destacó la coordinación política entre Mendoza, Entre Ríos y Chaco, donde los frentes oficialistas provinciales —con alianzas entre radicales, el PRO y La Libertad Avanza— lograron resultados favorables.
“Coordinamos bastante los tres. La mejor elección fue en Mendoza, la segunda en Entre Ríos. Eso demuestra que la estrategia fue la adecuada”, afirmó.
En esa línea, el gobernador sostuvo que hay un ánimo de confluencia entre las provincias para acompañar las transformaciones estructurales que impulsa el Gobierno nacional, aunque sin perder la autonomía local.
“Más que apoyar al Gobierno Nacional, hay que apoyar el rumbo general de cambio que se está produciendo. El país necesita estabilizarse. Estoy harto de estas caídas y levantadas donde siempre terminamos más pobres”, expresó.
Cornejo advirtió que el desafío central es alinear los intereses económicos de las provincias con los de la Nación, promoviendo el crecimiento y la formalización de la economía.
“No hay forma de resolver el problema de los jubilados sin una economía más blanca. Este sistema previsional no va a sostener a las generaciones más jóvenes si no se hacen las reformas hoy”, aseveró.
El voto en Buenos Aires
El mandatario mendocino también se refirió al resultado en la Provincia de Buenos Aires, donde el oficialismo nacional logró revertir una diferencia de 14 puntos y quedarse con la victoria.
Para Cornejo, el cambio de tendencia responde a una mayor participación ciudadana y a una lectura clara del electorado frente a los modelos en disputa: “Cada elección se votan cosas distintas. Cuando una elección es nacional y se quiere ratificar un rumbo, el ciudadano entiende lo blanco y negro sin necesidad de analistas”.
Finalmente, defendió la decisión de unificar las elecciones en Mendoza y utilizar el sistema de boleta única, al que calificó como “el mecanismo electoral más moderno del país”.
“Casi un millón de personas fueron a votar y medio millón lo hizo por nuestro frente. Los resultados son categóricos: fue un plebiscito tanto provincial como nacional”, concluyó el gobernador.
