El lugar donde ocurrió el trágico accidente de Maipú presenta, según vecinos de la zona, importantes falencias en materia de seguridad vial. El tramo de la ruta 60, a la altura del callejón Piperbo, no cuenta con iluminación y la demarcación de la calzada se encuentra muy deteriorada.

El domingo por la noche, un Volkswagen T-Cross y un Peugeot 504 protagonizaron un brutal choque en ese sector. Como consecuencia del siniestro, cuatro personas murieron y otras dos permanecen internadas.

Mientras avanza la investigación para determinar cómo ocurrió la tragedia, las condiciones del lugar volvieron a quedar bajo la lupa.

De acuerdo con el testimonio de vecinos, la calzada se encuentra en condiciones normales y no presenta pozos importantes, pero el principal problema estaría relacionado con la falta de infraestructura de seguridad.

El tramo no tiene iluminación artificial, tampoco cuenta con reductores de velocidad y, según los residentes, la señalización resulta insuficiente.

A esto se suma una particularidad del sector: la Ruta 60 presenta una curva en la zona del accidente, mientras que la presencia de arbustos a los costados puede dificultar aún más la visibilidad de quienes circulan por allí.

La combinación de estos factores genera preocupación entre quienes utilizan habitualmente ese camino.

La doble línea amarilla existe, pero casi no se ve

Uno de los puntos que generó mayor inquietud es la demarcación de la ruta.

Según los vecinos, en el sector existe una doble línea amarilla sobre la calzada. Sin embargo, aseguraron que la pintura está tan desgastada que resulta prácticamente imposible distinguirla con claridad.

De esta manera, aunque la demarcación estaría presente, su estado actual dificulta determinar a simple vista si se trata efectivamente de una doble línea amarilla o de una única línea deteriorada.

La situación cobra especial relevancia en una ruta donde la visibilidad puede verse afectada por la curva y la vegetación existente en los márgenes.

Sin paradas de colectivos, pero con micros

Otro de los aspectos detallados por quienes viven en las inmediaciones es la circulación del transporte público.

El sector no cuenta con paradas de colectivos formalmente instaladas, aunque los vecinos aseguran que los micros igualmente se detienen en ese tramo para permitir el ascenso y descenso de pasajeros.

La situación suma un elemento de riesgo en una ruta que, según describen los residentes, carece de iluminación y de elementos destinados a reducir la velocidad.

Las víctimas fatales

El siniestro terminó con la vida de Oscar Fernández Mercau, de 48 años, quien se trasladaba en el Peugeot 504 y era árbitro de fútbol de la zona Este de Mendoza. También fallecieron las hermanas Rosario Masó Tillar, de 19 años, y Juana Masó Tillar, de 20, y posteriormente murió su madre, Ariadna Tillar, de 54 años, quien permanecía internada desde el momento del choque.

Además de las víctimas fatales de la tragedia, dos personas que viajaban en la Volkswagen T-Cross permanecen internadas. El conductor, Martín Omar Tillar, continúa bajo atención médica en el Hospital Lagomaggiore, mientras que Florencia Bettalemmi, de 42 años, se encuentra internada en el Hospital El Carmen. La mujer fue sometida a una intervención quirúrgica y, según la última información disponible, evoluciona favorablemente.