Lunes 18 de abril, tercer recreo del nivel secundario en el colegio San Gabriel de Ciudad. Una ventana de aluminio se desprende del segundo piso y roza el brazo de una estudiante de 17 años. La joven no sufrió heridas de consideración, pero quedó impactada por la situación. El hecho fue relatado por la mamá de la adolescente afectada y lo replica un grupo importante de padres y madres que están preocupados por las condiciones edilicias en la que se encontraría dicha institución educativa, ubicada sobre calle San Juan.
“La misma ventana se cayó en un recreo del nivel primario el año pasado. Mi hija tuvo suerte de que solo le rozara el codo. Le hicieron radiografía y no tiene daños, pero quedó muy impresionada porque por unos centímetros no le cayó en la cabeza”, señaló Roxana Brizuela, mamá de la joven, quien detalló que labraron un acta ante una abogada por el accidente.
Julia Ferreyra y Romina Cornejo también tienen hijos que asisten a esa escuela y se hicieron eco de los reclamos del grupo de padres y madres, quienes ofrecieron una serie de fotografías de la institución. Según contaron, a raíz de la pandemia, las autoridades no los dejan ingresar al colegio y son sus hijos quienes les cuentan las “malas condiciones edilicias”.
“Se han caído dos ventanas en lo que va del ciclo lectivo, una reja en sala de 4 años, hay grados que tienen las puertas rotas, las paredes de durlock también están hechas un desastre. La escalera de la secundaria está en mal estado y ocasionó la caída de un alumno que en su pasó terminó arrastrando a otros compañeros”, son algunos de los inconvenientes que detallaron los progenitores de los alumnos.
“El edificio está en estas condiciones hace años. Redactamos una nota con una serie de problemas que queremos que resuelvan urgente. El colegio es subvencionado por el Estado y, este año, aumentaron la cuota considerablemente”, agregó Ferreyra.

Las acciones y las inspecciones
El grupo de padres manifestó a El Sol que ante la falta de respuesta que vienen teniendo a los reclamos por las instalaciones e higiene de la institución, decidieron hacer pública la situación y elevar diferentes notas a la Municipalidad de Mendoza y la Dirección General de Escuela (DGE).
Desde la DGE confiaron que, en el caso de hacer ampliaciones, es la municipalidad la que otorga la constatación de obra y que los supervisores habían recibido los reclamos de los padres y, por ello, solicitaron a la comuna capitalina que ejecutaran una inspección el jueves.
“No tenemos injerencia en la situación del edificio. Es responsabilidad del dueño, del representante legal o de la fundación que esté a cargo. Nosotros solo vemos el cumplimiento de la matrícula y los títulos habilitantes de los docentes. La DGE solamente subvenciona una parte del salario docente”, detallaron desde el gobierno escolar.
Por su lado, desde Capital confirmaron que para arreglos pequeños como pintura, revoque, colocación de puertas y ventanas no necesitan habilitación o control municipal. Y, agregaron que realizaron una inspección para ver qué tipo de obras edilicias han realizado y si necesitan o no habilitación.
Juan Manuel Filice, secretario de Desarrollo Urbano de la Municipalidad de Mendoza, dijo que durante la inspección efectuada al establecimiento no se encontraron daños estructurales, pero sí notaron síntomas de falta de mantenimiento. “El edificio tuvo una remodelación hace unos años, que fue aprobada por la comuna. Pero, actualmente, no presenta problemas estructurales”, expresó el funcionario municipal y agregó que, por el hecho ocurrido este lunes, le dieron un plazo de 10 días al colegio para colocar rejas en las ventanas y así prevenir este tipo de accidentes.
El Sol se comunicó en varias oportunidades con el Colegio San Gabriel para dialogar con las autoridades, pero Stella Maris Lorenzo, responsable legal de la institución, señaló que no podía hacer declaraciones a los medios hasta hablar primero con los padres y comentarles el resultado de la inspección.
Algunas de las fotos y video cedidos por los padres:







