Todo un contraste con el palco político del 2014 el que se pudo observar al mediodía de este sábado vendimial. Un año atrás, Francisco Pérez había logrado reunir a varios presidenciables y funcionarios del Gobierno nacional. Este sábado se pudo apreciar lo fría que están las relaciones entre la Casa Rosada y el Gobierno de Mendoza. Apenas un emisario enviado por Cristina. Este año, el kirchnerismo le cedió esta plataforma para la instalación de Daniel Scioli, con la apoyatura de los caciques locales y, por supuesto, del mismo Pérez.

La primera hora fue netamente electoral. Allí se instaló Pérez, flanqueado por su par de Buenos Aires y por su vice, Carlos Ciurca. Scioli llegó tras el duro discurso de la Coviar y su presencia causó el lógico revuelo. Con Pérez, el ex motonauta animó el paso de los primeros carros. No vino solo. Un día antes, había desembarcado su hermano, Pepe, armador político del sciolismo a nivel nacional. Y hoy trajo a Claudio Poggi y a Facundo Espinosa, intendentes de Mar del Plata y de La Matanza, respectivamente.
La campaña fue indisumulable, aunque el propio Scioli diga esto:

Los tiempos políticos son otros entre Mendoza y la Nación. A tal punto que el único enviado de Cristina Fernández de Kirchner fue Carlos Casamiquela, ministro de Agricultura, para responder los duros cuestionamientos de los productores. Casamiquela disfrutó del Carrusel de una manera más expresiva que la del propio Scioli. A su lado, estaba el embajador argentino en Chile, Ginés González García.
Tampoco hubo gobernadores de otras provincias, a pesar de las invitaciones de rigor -recordemos, el año pasado estuvieron los mandatarios de todas las provincias vitivinícolas-. Y los presidenciables de la oposición, como Julio Cobos, Sergio Massa o Mauricio Macri, ni siquiera se asomaron al rayo de ese sol.

El kirchnerismo mendocino desestimó una ubicación en esa platea, donde a Scioli le pasaban carteles naranjas de “Lobos” o de “Ciurca”. Anabel Fernández Sagasti, la diputada nacional de La Cámpora, no asistió porque la agrupación kirchnerista celebraba justo este día su Plenario Provincial en Maipú. También fue fugaz la aparición del diputado nacional Guillermo Carmona, que optó por instalarse detrás del palco.

En esa hora, el radicalismo tampoco apareció. Los intendentes de la UCR recién se dieron una vuelta cuando sus carros pasaron frente al palco. En esta ocasión, Alfredo Cornejo sí salió a recibir a su candidata -había estado ausente en la Vía Blanca- y Pérez se mostró más diplomático para con Luciana, al reina departamental, al no darse vuelta tal como había ocurrido horas antes. Eso sí: Cornejo ni se acercó a Pérez.
El palco en videos
Manzanazos

La foto que consiguió Bermejo

No hay forma: a Paco parece que no le gusta el “Que no pare” -y observen a la ministra de Cultura-

