Bocinas, máquinas que golpean el asfaltos, embotellamiento y varios policías de tránsito conforman la postal de calle José Vicente Zapata de Ciudad. A esto se le suma el caos provocado por las refaccciones que se realizan en la avenida San Martín. La Municipalidad de Mendoza comenzó ayer la repavimentación de la avenida San Martín, entre Güemes y Colón, obra en la que se utilizará pavimento articulado, con lo cual se le conferirá unidad arquitectónica y visual a la principal arteria mendocina. Si bien la municipalidad ha dispuesto a 25 policías de tránsito para que ordenen el tráfico, más que nada en las horas picos, el caos es inevitable, debido a que en ambas arterias se concentra diariamente gran cantidad de vehículos.
Por lo tanto, los conductores deberán armarse de paciencia, ya que las obras durarán hasta fin de año. La empresa que está a cargo de las reformas, Oralco SRL, tiene un plazo de 120 días y las obras tendrán un costo de casi 2,5 millones de pesos. Durante la primera semana, los trabajos se concentrarán entre Colón y Pedro Molina, para finalizar con el último tramo, que llegará hasta la calle Güemes.
Tanto para los conductores como para los comerciantes en general, estas reformas representan una dificultad a la hora de realizar las actividades diarias, como la carga y descarga de mercaderías. Así también, el ingreso y el egreso de las personas que viven en los edificios de la zona o acceden a la Clínica de Cuyo, ubicada sobre Vicente Zapata, se ven obstaculizados. Varios vecinos, aprovechando la visita de los medios al lugar de las obras, expresaron su descontento. En cuanto a los automovilistas que circulan por la zona, deberán estar atentos a los cortes, que se realizarán por sectores a medida que avance la obra.
La circulación vehicular podrá desarrollarse sin interrupciones en el sentido oeste-este por las transversales Morón, Peltier, Pedro Molina y Rondeau. En cambio, será imposible transitar por Infanta Mercedes de San Martín y Virgen del Carmen de Cuyo.
