Es sabido que las mujeres nunca están conformes con su pelo. Si es lacio, quieren rulos. Y si la naturaleza las dotó de ondas en el cabello, lo quieren liso. Hoy existen dos tratamientos que trabajan sobre la estructura del cabello: uno es el alisado definitivo, que tiene un costo que va desde los 500 hasta los 650 pesos; y el otro, el shock de queratina, que oscila entre los 90 y 200 pesos.

Tanto el alisado como el shock queratínico utilizan una proteína que es  la principal partícula que compone el pelo: la queratina. Si el objetivo es que el cabello quede liso “tenemos el alisado por acumulación y el definitivo”, sostiene Emilio Porco, estilista. Este procedimiento actúa de manera similar a la permanente ya que, en ambos, lo que se busca es transformar la estructura del cabello.

Los productos que se utilizan para este tipo de tratamiento tienen como base el formol. “Las marcas permitidas tienen un porcentaje que varía entre 2,3 y 3,2 por ciento”, señala Jesús López, estilista contemporáneo.

Junto con esta tendencia del alisado también va en aumento la versión de que no es bueno para la salud. “El formol no es tan tóxico para el cliente como para el profesional, ya que es uno el que se expone habitualmente a los vapores que expele el producto al alisar el cabello”, indica López.

Sobre el tema, Porco agrega que “los productos más nocivos dejan el pelo más lacio, porque tienen más formol”. Y, para disimular el olor de este químico, es que muchas empresas les agregan fuertes perfumes a chocolate, coco y caramelo, entre otros.

López asegura trabajar con un producto de origen brasileño que no contiene este fuerte químico. El resultado es muy bueno pero “lleva más trabajo y por eso es un poco más caro que el otro”.

Sin embargo, Porco afirma que “no vienen líquidos que no tengan formol ya que eso es lo único que cambia la estructura y alisa el pelo”.

La duración del alisado dependerá del ritmo de crecimiento que tenga el pelo, y a partir de los seis meses el producto se degrada y puede ser que el cabello tenga un poco de frizz. Pero el segmento de pelo que fue alterado va a permanecer liso.

Shock de queratina

Con respecto al shock queratínico, este método también actúa sobre la estructura del cabello y devuelve al pelo la queratina perdida, por acción del sol, el viento o la planchita.

Como resultado, “se puede observar una reducción del 80 por ciento en el frizz, el cabello gana 90 por ciento de cuerpo y, por lo tanto, refracta mucho más la luz (brillo)”, señala López. La cutícula vuelve a cerrarse y queda nivelado el ph. Los efectos se pueden ver “desde la primera aplicación”, manifiesta Porco.

Respecto de la duración del shock de queratina, Darío Biancotti, cirujano plástico especializado en transplante capilar, asegura que “tiene una acción restauradora pero no es nada definitivo”. Lo mismo aseguran los dos estilistas citados, indicando que los productos se van con el lavado y duran aproximadamente un mes.

Tanto el alisado como el shock queratínico están contraindicados en embarazadas, personas asmáticas o con cualquier problema respiratorio o que tengan alergias en la piel. La edad para hacerse estos procedimientos puede ser desde los 15 años, con autorización de los padres.

Haciendo referencia a la salud capilar, Biancotti dice promover “tratamientos de nutrición folicular, anticaída, no invasivos e indoloros”, para lograr que el cabello nazca sano. Para mantener la buena salud capilar recomienda la utilización de buenos productos cosméticos, que sean neutros.