Andrés Vavrik es el presidente de la Cámara de Comercio de General Alvear que tuvo un papel destacado en los piquetes que productores mendocinos hicieron en Desaguadero por las restricciones a la circulación en San Luis. En medio de la tensión nacional por las tomas de tierras, le dirigió una carta al dirigente social Juan Grabois donde lo invita al sur de Mendoza para ofrecerle “cientos de hectáreas” en alquiler para el denominado Proyecto Artigas, el movimiento que encabeza la supuesta toma en Entre Ríos.
La propuesta, que Vavrik publicó en su perfil de Facebook y luego se viralizó por WhatsApp, es llamativa por más de un motivo, porque enumera los riesgos que asumen los agricultores mendocinos en cada emprendimiento. Incluso el conflicto por el agua del río Atuel con La Pampa, en medio de una crisis hídrica.
Así, Vavrik invita a Grabois “o a cualquier a de los movimientos de agricultores usurpadores que usted dirige” la posibilidad de trabajar bajo arrendamiento las tierras de Alvear. Con ironía, les sugiere que traigan abrigo porque “las labores se hacen en invierno para comenzar el ciclo en primavera” y promete recibirlos con un vino. Y remata: “No hay necesidad de delinquir, si hay algo que le sobra a la Argentina es tierra”.
Esta es la carta del productor alvearense:
“Desde el Sur de la provincia de Mendoza, me complace informarle que hay decenas de agricultores dispuestos a ofrecerles al “proyecto Artigas”, o cualquiera de los movimientos de agricultores usurpadores que usted dirige, la posibilidad de acceder a cientos de hectáreas, en forma de arrendamiento, a cambio de solo el 20% de la rentabilidad neta de sus futuras producciones.
Consideraciones para que sus revolucionarios agro-ecologistas tengan en cuenta a la hora de analizar el ante-proyecto:
1) Hay que pagar el derecho de riego, en promedio, deberían pagar por 3 hectáreas para regar uno. Si no pagás te cortan el servicio. No es nada barato.
2) Lo que planten hoy, lo van a empezar a cosechar dentro de 4 o 5 años (más o menos).
3) En primavera las heladas pueden alcanzar los 8 o 9 grados bajo cero, y perder todo el año de laburo.
4) En verano hay tormentas, a veces fuertes, y el granizo y el viento se pueden llevar toda la cosecha en minutos.
5) Generalmente la producción no tiene precio hasta el día de la cosecha, y en algunos casos hasta un par de meses después de entregado el producto. No gastaré líneas en explicar las variables.
6) Todos los insumos necesarios se ajustan al dólar blue, y los productos de la finca tienen el precio en pesos argentinos (estamos cerca de Chile, pero no tenemos la suerte de tener esa moneda estable, el peso chileno).
7) En las pocas ocasiones que la cosecha viene buena, no se consigue mano de obra porque los muchachos no quieren perder el plan, así que la fruta se pudre en el árbol.
8) Hace 140 años que hacemos obras hidráulicas para sostener el oasis, con recursos de los regantes.
Después de 15 años que la crisis hídrica nos golpea cada vez peor, seguimos aguantando, pero tal vez, por un fallo de la Corte Suprema de la Nación, tengamos que darle el 25% de cauce del Rio Atuel a nuestros vecinos del oeste Pampeano, que quieren regar los tamarindos y darle agua a las chivas (en esa no te enojes Juan, el presi banca a La Pampa)
No los quiero asustar, son cosas comunes que le pasan al productor, no deberían abandonar su afán de evolucionar a una agricultura sustentable, por estas pavaditas.
Los esperamos a todos, y les informo que las labores se hacen en invierno para comenzar el ciclo en primavera, así que traigan abrigo.
A los primero 10 en llegar los esperamos con un varietal del Jorge Rubio y un Zummy en la terminal.
No hay necesidad de delinquir, si hay algo que le sobra a la Argentina es tierra. Siempre se logra un buen arreglo cuando hay ganas de trabajar y producir.
Buen año y Feliz cosecha compañeros!!!…
Abrazo Grande!”
Luis Andrés Vavrik
