El viernes por la noche pasamos por la Costanera, a la altura del remodelado parque O’Higgins y notamos que había unas luces muy fuertes en uno de los puentes. Nos acercamos para ver de qué se trataba y nos llevamos una grata sorpresa: eran obreros trabajando en turno nocturno en una de las mejoras viales que se están realizando en la zona. Es una modalidad que se usa frecuentemente en el primer mundo para no afectar los horarios pico de tránsito vehicular. Aplaudimos la iniciativa, porque se trata de una decisión que implica un cambio cultural y que resulta muy práctica.