Correr por la playa es uno de los grandes placeres que nos brinda el verano, una experiencia increíble que nos reconcilia con la naturaleza y con nuestro cuerpo. El aire, el sol y el olor del mar nos cargan de pilas, llenándonos de energía y haciéndonos sentir más libres.
Físicamente, la adaptación de nuestros músculos y articulaciones de acuerdo al asfalto por la arena provoca un trabajo extra muy interesante. Te permite mejorar tu estado físico ya que lográs obtener mayor fuerza, podés practicar ejercicios funcionales y de propiocepción, que podrás realizar tanto dentro del agua como en la arena mojada o seca, desarrollando mayor estabilidad y equilibrio.
¿Que trabajas en la arena?
Si corremos en la arena, mejoraremos, ante todo, la fuerza y la potencia de nuestra zancada de manera natural. También el equilibrio, la estabilidad y la resistencia aeróbica ya que, en menos tiempo, conseguimos un desgaste físico mayor al entrenar sobre una superficie inestable. Por ese motivo, las sesiones no deben ser muy largas.
¿Zancada o pasos cortos?
Depende de la parte de la playa en la que corramos y si lo hacemos con o sin calzado. En arena dura (la más próxima al mar), podremos hacerlo de las dos maneras, con pasos cortos o zancadas más largas. Lo importante es correr de la manera más natural posible. En la arena seca, es mejor dar pasos más cortos para evitar que nos desequilibremos.
¿Descalzo o con calzado?
La mejor opción es, una vez más, la más natural: descalzos, además de la increíble sensación de libertad que nos hace experimentar, pisar directamente con el pie desnudo nos aporta una mayor estabilidad y más seguridad. Al sentir tan intensamente el contacto con la superficie, podemos mejorar la reactividad de nuestra pisada, potenciando nuestro impulso, y permitiendo la adopción de una posición del tronco más efectiva.
¿Es bueno correr a la orilla del mar?
El correr a la orilla del mar siempre sera liberador, con el agua a media altura, consiguiendo añadir resistencia a nuestro avance, dependiendo de lo que nos cubra. El gran inconveniente de entrenar de esta manera es que la resistencia del agua hace que perdamos la técnica y postura correcta al correr.
