Y las mujeres, deben manejarla más allá del placer. El tantra es la filosofía de la plenitud y la unidad, en la que se aconseja al hombre explorar su lado femenino y a la mujer sus cualidades masculinas
¿Atractiva la técnica? Viene de la milenaria India, se centra en la energía corporal y promete lograr relaciones sexuales distintas, más completas, de mejor calidad y, también más duraderas.
Para dominar el “sexo tántrico”, hay que aprender ejercicios de respiración y de control muscular de la zona genital para que el momento previo al orgasmo se prolongue. Coordinarse para que la relación sexual no colapse. La mayoría de la gente sigue el un, dos, tres y listo, sólo buscan el placer, durar lo máximo posible, y esto va más allá de eso.
Cuando lo practicás, ya no te importa si durás poco, estás en otra. Dominar el método puede llevar de seis meses a uno o dos años. Nadie se transforma en súper amante de la noche a la mañana, lo importante es que se aprenda en pareja, porque se basa en la relación de entrega y amor. Aunque los argentinos saben que les sería difícil mantener ocho horas de sexo por día, como bromeó el músico Sting, igualmente muchos se vuelcan a la práctica del tantra para alcanzar un mayor placer.
Algunas técnicas tántricas:
Existen diversas formas para conseguir que la erección remita y demorar la eyaculación.
– Quedate totalmente quieto, relajá los músculos genitales y anales, y empujá la lengua contra el paladar, justo detrás de los dientes.
– Permanecé quieto y respirá profundamente y con regularidad.
– Retirá un poco el pene hasta que pase la urgencia, y a continuación alterná nueve empujones débiles con uno más profundo.
– Presioná el perineo con el índice y el pulgar, entre el ano y el escroto. Puede hacerlo el hombre o la mujer.
– Utilizá la técnica de la presión. Colocá el pulgar en el frenillo, en la parte inferior del pene, con los dedos índice y medio en las ondulaciones del glande en la parte superior del pene, y apretá durante 10 o 15 segundos.
GUÍA PRÁCTICA:
– Calidad, no cantidad: Los seguidores más puristas del sexo tántrico aseguran que, con practicar el sexo una vez al mes, es suficiente. De hecho, se recomienda no tener mucho sexo para acumular energía sexual.
– Tu cama, el templo del amor. Encendé velas blancas y perfumadas, colocá flores frescas y comprá aceites para masajear a tu pareja. Buscá música de relajación y apagá cualquier aparato que pueda hacer ruido. Dejá al pie de la cama frutas peladas y agua para los momentos de descanso.
– Mantené el ritmo de la respiración: La respiración es primordial en el sexo tántrico. Sentate frente a frente con tu pareja y comenzá a respirar en forma pausada. Cuando exhalás, él inhalará; la idea es que él respire de tu aire y vos del suyo. Cerrá los ojos y empezá a dejar tu mente limpia de pensamientos.
– Caricias y masajes: Masajeá a tu pareja lentamente. Explorando todo su cuerpo excepto los pechos y los genitales. Hacé movimientos circulares y buscá el propio placer de hacer el masaje. Después de quince minutos, descansá y volvé a empezar.
– Los besos: Recostados en la cama hay que mirarse y besarse sin tocarse.
– Cada vez más cerca: Hay que besar la piel poco a poco, pueden empezar a tocarse los genitales, pero muy lenta y suavemente. Recorré toda la longitud del pene y dejá que él acaricie tu vulva con suavidad y dulzura.
– Penetración: En el sexo tántrico la penetración es un paso más. No algo esencial ni un fin. La primera etapa de la penetración debe ser estática. El pene se queda inmóvil dentro de la vagina, mientras la pareja continúa acariciándose suavemente. Después los dos órganos se empezarán a mover autónomamente. Esta parte durará como 30 minutos.
– El orgasmo: Si la erección es muy fuerte y se acerca la eyaculación, volvé a los ejercicios de respiración y a las caricias suaves. Si aún así la erección sigue, podés hacer presión en la zona del perineo. Cuando se sientan preparados déjense llevar y entren al orgasmo de su vida.
