El asesinato de Pablo Escudero, el joven de 20 años que fue baleado la noche del lunes en el barrio Venier de Palmira, San Martín, ha generado confusión entre los investigadores. Es que, de acuerdo con testigos, a la víctima le disparó uno de sus amigos más cercanos. El presunto autor, llamado Federico Sosa (18), no volvió a ser visto por la zona y se encuentra prófugo, con pedido de captura, confirmaron las fuentes.

En cuanto al móvil, los pesquisas se inclinan por un posible ajuste de cuentas ante algún conflicto que mantenían ambos jóvenes. En tanto, allegados a Escudero aseguran que fue accidente y que el arma se accionó mientras era manipulada por Sosa. Sin embargo, esa versión no se encuentra en el expediente que lidera el fiscal de San Martín Gustavo Jadur.

Entre conocidos

El hecho de sangre se registró a la 21 del lunes en el interior barrio Venier, ubicado a un costado de la ruta 50, en el límite entre la villa cabecera de San Martín y el distrito de Palmira.

Según la información a la que accedió El Sol, todo sucedió cuando Pablo Escudero estaba con amigos de la zona, sobre calle El Ombú. A la citada hora se oyó una detonación proveniente del sector donde permanecían los jóvenes.

La bala había impactado en la cabeza de Escudero y el arma de fuego disparada la portaba uno de los pibes que lo acompañaban, según se desprende de la investigación.

El herido debió ser trasladado de urgencia al hospital más cercano, el Perrupato. En ese lugar recibió las primeras curaciones, pero el grave estado que presentaba ameritó que fuese derivado al Hospital Central. Allí pasó toda la madrugada de este martes, agonizando, hasta que minutos antes de las 9 dejó de respirar.

Por su parte, testigos aportaron los nombre de quienes acompañaban a Escudero en el instante fatal. Al parecer, uno de ellos, llamado Federico Sosa, era un amigo de confianza de la víctima y lo marcaron como el autor del disparo. Con el pasar de las horas, las sospechas aumentaron y se reunieron los elementos necesarios para sindicarlo como el homicida.

Se llevaron a cabo diversos allanamientos en domicilios vinculados a Sosa, pero el joven “desapareció” del barrio. Al cierre de esta edición, continuaban las tareas para dar con su paradero.

¿Lo asesinaron o fue un accidente?

La pesquisa que lidera el fiscal Jadur se inclinaba hasta anoche por la hipótesis de una pelea entre los amigos o un ajuste de cuentas por algún problema que mantenían desde hace algún tiempo, explicaron fuentes del caso.

Pese a esto, existen ciertas dudas alrededor de estos planteos debido a que Escudero y Sosa siempre se mostraban muy unidos. Incluso, ambos tenían residencia en el mismo barrio y se conocían desde hacía tiempo.

Por su parte, según pudo averiguar El Sol, familiares de la víctima afirman que la muerte ocurrió mientras los jóvenes manipulaban un arma de fuego y la dispararon accidentalmente. Descartando que Sosa gatilló con intenciones de matar a su amigo. Pese a esto, los allegados a Escudero aún no aportaron su testimonio y esta versión no figuraba en el expediente.