La autopsia de Gonzalo Britos Venturini, el piloto de la Fuerza Aérea que murió luego de que su avión se estrellara en Córdoba, reveló las causas de la muerte.

Según los exámenes, el oficial de 34 años falleció antes de tocar la tierra producto de una lesión en la médula ósea provocada por la aceleración y la fuerza de gravedad al eyectarse de la aeronave A-4AR Fightinghawk.

En el informe quedó reflejado que la acción de las fuerzas G fueron las que provocaron el deceso. Britos sufrió una sufrió una “luxación y sección completa de la médula ósea de la columna cervical”, según los datos consignados por Cadena 3.

El accidente se produjo el miércoles, a las 10, cuando el avión se precipitó a tierra a unos 10 kilómetros al norte de Villa Valeria, sobre un sector del establecimiento La Primavera, casi en el límite de Córdoba con San Luis.

“El piloto fue hallado sin vida cerca del lugar de la eyección, por personal de Búsqueda y Rescate de la 5ta brigada aérea que, rápidamente fue desplazada al lugar, luego de darse la alerta correspondiente”, informó la Fuerza Armada en un comunicado oficial.

Las autoridades iniciaron una investigación para determinar los motivos del accidente. La máquina era uno de los últimos 5 aviones de combate operativos que tenía la Argentina, que forman parte de una flota de 12 (ahora 11) A-4AR Fightinghawk, la mayoría de baja y sin poder volar por diferentes inconvenientes técnicos. Los nuevos Pampa, que también integran la flota, aún no fueron homologados para llevar armamento.