Ya con su nombre, la depresión sonriente, también llamada atípica, da a entender que es una enfermedad fuera de lo común, y que en la actualidad, afecta a muchísimas personas en todo el mundo. Su nombre viene dado por el hecho de que no tiene los síntomas clásicos de la depresión. De hecho, es una enfermedad difícil de diagnosticar, puesto que suele confundirse con otros problemas, como cansancio, estrés o enfermedades metabólicas.

Lamentablemente, la depresión atípica afecta el modo en que se siente, piensa y comporta, e incluso provocar problemas físicos en una persona que la esté padeciendo. Todavía más; quienes sufren de este tipo de depresión pueden tener dificultades para realizar las actividades cotidianas y llegar a tener la sensación de que la vida no vale la pena.

Como sus síntomas son comunes y fácilmente confundibles con otros, es importante que se los pueda reconocer y, si se encuentra padeciendo varios al mismo tiempo, la consulta inmediata a un profesional es primordial.

Síntomas de la depresión atípica

Hipersomnia

Cuando la depresión común suele generar insomnio, la atípica se caracteriza por aumentar el deseo de dormir. Así, quienes la padecen suelen tener jornadas de sueño de más de 10 horas por día. Además, el resto del día también están en un estado de somnolencia y debilidad.

Mejoramiento del estad de ánimo ante buenas noticias

A diferencia de la depresión común, en la cual es muy difícil mejorar el ánimo de quien la padece, en la depresión atípica la persona suele mejorar cuando recibe buenas noticias o se encuentra en situaciones agradables. Eso hace todavía más complicado generar un diagnóstico.

Aumento de peso

Muchas veces quienes padecen depresión atípica aumentan de peso sin razón aparente. En algunos casos, aunque no lo notan, es que aumenta la ansiedad y las ganas de comer lo que provoca el aumento de peso. Pero en otras ocasiones, es causado por un relentizamiento del metabolismo, aunque la persona siga comiendo igual que siempre.

Hipersensibilidad y miedo al rechazo

La depresión atípica genera un estado de ánimo muy sensible, por lo cual la persona que la padece puede estar muy irritable, y de mal humor. Además, se sienten especialmente preocupados por el rechazo y la crítica. Eso le provoca problemas sociales, puesto que no son capaces de soportar malos comentarios hacia su persona.

Pensamientos autodestructivos

Cuando la depresión atípica llega a sus niveles más avanzados, es posible que la persona comience a tener pensamientos autodestructivos o suicidas. Generalmente, es entonces cuando recurren a un profesional. Sin embargo, llegados a este punto el problema ya está bastante avanzado, por lo que lo importante es buscar ayuda antes de llegar ahí.

¿Cuáles son sus causas?

No se conoce la causa exacta de la depresión atípica, ni los motivos por los cuales tiene síntomas diferentes a otros tipos de depresión. Es más común en la adolescencia, y muchas veces se vuelve crónica. Algunos factores de riesgo son:

-Parientes consanguíneos que tienen antecedentes de depresión, trastorno bipolar o alcoholismo.

-Experiencias traumáticas, como la muerte de un ser querido, abuso sexual o físico, o enfermedad grave.

-Ciertos rasgos de la personalidad, como tener autoestima baja o depender demasiado de los demás.

-Ciertos medicamentos, como los que se indican para la presión arterial alta o las pastillas para dormir (hablar con el médico antes de suspender cualquier medicamento).

-Factores que generen estrés o ansiedad en el entorno.

-Depresión después del parto (depresión posparto).

-Familiares que se suicidaron.

-Pocos amigos o pocas relaciones personales de otro tipo.

Prevención

Es muy difícil prevenir completamente la depresión, pero hay varias cosas que se puede hacer para no caer en ella o, al menos, para lograr salir a tiempo:

# Controlar el estrés

Hacer actividades que ayuden a manejar el estrés y la ansiedad, como también cosas que mejoren tu autoestima y que hagan sentir a la persona más fuerte.

# Contención

La contención de familia y amigos es una de las cosas más importantes cuando uno tiene los primeros síntomas de depresión. Hablar con ellos, buscar cualquier excusa para rodearse de la gente que se quiere y no temer hablar de los sentimientos. Especialmente en momentos de crisis, esa compañía es fundamental para evitar que la situación empeore.

#Buscar tratamiento

La terapia es una gran herramienta para manejar las emociones y cambiarlas. Aunque hay medicación para la depresión atípica, en casos menos severos puede no ser necesaria.

Por eso, es importante que se acuda a un profesional que pueda escuchar a la persona y pueda evaluar su situación. A veces, el problema puede desaparecer por completo con la terapia adecuada.