Más allá de los días cálidos y el cambio del paisaje, la llegada de la primavera también es sinónimo de estornudos y estados alérgicos que a más de uno le toca de cerca. Y es que aquellos alérgicos al polen manifiestan diversos síntomas tales como la más frecuente: la rinitis alérgica.

Aunque en algunos casos a este trastorno no se le da demasiada importancia y puede pasar hasta desapercibido, en otros casos, la congestión nasal, el lagrimeo, el picor nasal, la tos o la dificultad para respirar, pueden llegar a condicionar la vida del alérgico.

¿Cuándo aparece y por qué se produce?

Generalmente las alergias -con la rinitis alérgica como síntoma-, suelen aparecen en la niñez y adolescencia, pero pueden surgir en cualquier momento de la vida tanto en hombres como en mujeres, aunque no se hayan padecido nunca. Todo depende de la susceptibilidad individual y también de la exposición al agente que provoca alergia.

Se trata de una patología que puede heredarse, de hecho, se estima que el 70% de los hijos de padres alérgicos serán más propensos a padecer alergias. “El 70% de los pacientes tiene rinitis y conjuntivitis alérgica simultáneamente. Un 25% posee sólo rinitis y el 5% predominantemente síntomas oculares, no debemos olvidar que muchos asmáticos tienen rinitis alérgica simultanea y que ambas afecciones se pueden empeorar en forma sucesiva o simultanea si hay alergia al polen y exposición al mismo”, señala el doctor Jorge Máspero, director médico de la Fundación CIDEA.

¿Cómo detectar el alérgeno?

Ante un brote alérgico que provoca síntomas, se debe visitar al especialista, y evitar por supuesto, la automedicación. Habrá que explicarle desde cuando se padecen síntomas y cuáles son, además de indicarle en qué momentos y bajo qué circunstancias suelen aparecer los síntomas con mayor intensidad. El especialista con el fin de identificar el alérgeno o alérgenos que producen alergia, inoculará bajo la piel una mínima cantidad de extracto de estos para al cabo de unos pocos minutos comprobar la reacción. Posteriormente el especialista puede creer conveniente y oportuno realizar analíticas sanguíneas específicas.

Finalmente, identificado el alérgeno o alérgenos causantes de alergia, el médico estará en disposición de prescribir el tratamiento oportuno si es necesario, junto con los consejos preventivos.

Algunas medidas de prevención:

  • Ventanas cerradas, sobre todo cuando dormis.
  • Cuando viajes en auto mantén las ventanillas cerradas y si es posible utiliza un filtro “antipolen”.
  • El mejor momento para ventilar la casa será o bien a primera hora de la mañana o bien por la noche.
  • Si haces actividades al aire libre se recomienda evitar salir a la calle en los días de más polinización y sobre todo, evitar salir antes o después de una tormenta y días en los que exista mucho viento, ya que éste remueve el polen. Igualmente si se realiza ejercicio físico, lo más adecuado será realizarlo en lugares cerrados
    Viajes.
  • Será conveniente evitar las salidas al campo o a la montaña, ya que la concentración de polen puede ser hasta diez veces más alta que en la ciudad. 
  • Pulverizar agua con frecuencia: es muy recomendable pulverizar con agua la casa o estancia donde se encuentre el alérgico con frecuencia, sobre todo debe efectuarse en el dormitorio antes de acostarse.
  • Evitar el contacto con irritantes: se debe evitar permanecer en la medida de lo posible en ambientes cargados de humos, tintes, gasolina.
  • Además, deben evitarse los cambios bruscos de temperatura y las corrientes de aire frío.
  • Alimentos: debe evitarse la ingesta de miel y sus derivados debido a que contiene polen.
    Por otra parte, el “té rooibos” sirve de gran ayuda en el tratamiento de las alergias, ya que actúa como antihistamínico natural suave con la ventaja de que no produce somnolencia e induce a la relajación y bienestar.

Cabe destacar que los alérgicos al polen mejoran con la lluvia, esto es debido a que las gotas arrastran los granos de polen hacia el suelo.

Los especialistas coinciden en que la clave está en prevenir, consultar al médico ante la presencia recurrente de los síntomas mencionados para recibir el tratamiento oportuno y evitar así, las molestias y sus posibles consecuencias.