Tras fuertes acusaciones e intercambios de duros comunicados atacándose unos a otros, y cuando todas las señales indicaban que el Senado convertiría en ley el presupuesto provincial 2021 tal y como salió de Diputados (es decir, sin la autorización para préstamos destinados a la obra pública ni posiblidad de refinanciar deudas), desde el mediodía de este martes los legisladores del oficialismo y la oposición ingresaron a un cuarto intermedio para negociar y buscar, según trascendió, algún punto de acuerdo.

La semana pasada partió la orden desde Casa de Gobierno para acelerar el tratamiento del proyecto. El peronismo presentó una contrapropuesta que fue rechazada por el oficialismo y por ese motivo la Cámara de Diputados dio media sanción sin dos herramientas fundamentales solicitadas por la gestión de Rodolfo Suarez.

Luego llegó el turno de los cruces y chicanas. El gobernador tildó este lunes a la oposición de “salvaje”, el PJ le respondió acusándolo de intentar “victimizarse” y luego la UCR contraatacó asegurando que el peronismo está “castigando a Mendoza por no haberlos elegido como una opción, desde el año 2013 en adelante”.

En medio de ese clima enrarecido y tenso, se preveía un paso sin novedades del proyecto por el Senado. Pero el largo cuarto intermedio en el que ingresó la Cámara alta, aproximadamente a las 12, generó dudas.

Si bien se mantiene el hermetismo sobre lo que están debatiendo los líderes de los bloques, en los pasillos de la Legislatura se menciona la -por ahora mínima- chance de un acuerdo para que Suarez pueda conseguir financiamiento y “rolear” la deuda el próximo año. Hay que recordar que el gobierno pretendía conseguir un endeudamiento de 350 millones de dólares y un roll over indeterminado para no tener que solicitar todos los años el OK legislativo.

Para lograr el endeudamiento y la refinanciación, se necesita del apoyo de los dos tercios de ambas cámaras. Una misión imposible para Cambia Mendoza sin los votos del PJ.