Tenemos que tomar precauciones ante el avance de la gripe A (H1N1). No va a poder con nosotros, hemos hecho retroceder al dengue hasta la primavera próxima cuando ataque de nuevo, mirá si una gripe por más porcina que sea nos va a derrotar a nosotros. Por favor. Eso sí, tomemos precauciones. Andar con barbijo es una de ellas. Puede usted fabricarse el barbijo con dos cintas, un trapito y ponerle a la altura de la boca, del lado de adentro, dulce de leche así va chupando mientras camina, total nadie se va a dar cuenta.

   Lleve el documento porque con el barbijo nadie le va a creer que usted es usted. Va a tener que certificarlo. Lleve una bolsita de plástico por las dudas que se le ocurra estornudar. Es decir estornude adentro de la bolsita. Si no encuentra bolsita, métase a un locutorio pida una cabina y estornude adentro. Después le dice al dueño que ponga en la cabina un cartelito de clausurado.

   Si alguien estornuda cerca de usted trate de no respirar por diez minutos. Haga otra cosa ría, mire, saboree algo, escuche su MP3, pero no respire. Esto es indispensable. Hablemos del mate, se terminó la ronda, que ahora tomo yo, después vos, después vos. Minga, esto es altamente peligroso. En todo caso cebe un mate para quien tenga al lado después le saca la yerba, lo higieniza, la pasa alcohol a la bombilla, la calienta en la hornalla hasta que se ponga roja y después ceba el segundo mate, y así siguiendo. Barra el aire, tire un poco de brillapiso en aerosol y revolee el lampazo de tal forma que toda la mugre suelta en el aire salga para afuera de su casa.

   A cada rato grite ¡Uuuuu! ¡ Guaaaa! así lo asusta al bicho y se va para otro lado. Se ha descubierto que el virus es muy miedoso. Si va a inflar un globo, procure que no tenga ningún escape de aire y si toca la trompeta, apunte para un lado en el que no haya público. Lavarse las manos es indispensable, pero con mucho jabón y mucha espuma, no así nomás como hacemos algunas veces. Y no bese, ni aunque ella se lo pida. Sabido es que un beso es un intercambio de microbios. En fin, sabrosos los bichitos.