El impacto sanitario, social y laboral que provoca la pandemia de coronavirus en Argentina sigue motivando a las autoridades nacionales a tomar más cartas en el asunto, sobre todo prorrogando medidas que ayuden a mitigar ese golpe. Esto es, por ejemplo, la extensión en la prohibición de despidos o el freno en los incrementos de tarifas de servicios de comunicación. Pues bien, se trata de acciones que permiten, sin dudas, un respiro a la asfixiante realidad de miles de familias, preocupadas por un futuro realmente incierto.
De hecho, hay quienes evidencian serios problemas para enfrentar los costos cotidianos y no vislumbran salidas en el corto y mediano plazo. Sin embargo, se hace imperioso que las decisiones oficiales vayan más allá, con un plan integral de fondo para que se reactive la economía nacional. Sólo de esta forma, pensando en la producción, bajo estrictas disposiciones sanitarias y de autocontrol, se podrá sortear de mejor forma la crisis.
