Pero nos olvidamos de uno que científicamente se llama phthidaptera, un nombre más difícil que tocar la armónica cuando uno está comiendo. Los phthidaptera son nuestros muy conocidos, ampliamente conocidos, piojos. Compañeros de nuestros culillos durante toda su vida escolar y aún en parte de su camino universitario. Creo que no hay otro animal que haya instigado la invención de tantos productos para combatirlo: champúes, líquidos, cremas, jabones y el eterno peine de dientes apretados que usó nuestra abuela con el mismo éxito que ahora usa su nieta. Pero los piojos, que serán bichos pero no son salames, van evolucionando y aprendiendo a asimilar los productos contra ellos inventados y se hacen inmunes los guachos. También están los tratamientos caseros que aconseja doña Escarlatina, la curandera del barrio, quien, y esta es una buena noticia, ha comenzado a atender órdenes de OSEP. Ella recomienda el tradicional aceite de manzana, aceite de nuez de coco y anís, también aceite de neem, esencia de lavanda o esencia de geranio y hasta se anima con la mayonesa casera, que no le va a matar los piojos al pibe pero usted va a tener un hijo rubio. ¡ Minga de terminar con los piojos! Son cada vez más y más gordos. El único tratamiento efectivo es lavarles el pelo a los culillos con una mezcla de coñac y arena, primero los piojos se ponen en curda y después se matan a cascotazos. Ojo, que nadie está exento. He hecho este comentario porque Madona, nada menos que Madona, la diva, la cante pop más venerada, ha declarado que tiene piojos y que toda su familia los tiene. Es bueno para Argentina que Madona empiece a tener en cuenta a los piojos. A ver si se larga a cantar temas como Tan solo, Agua y Maradó , para mí los mejores de Los Piojos. No llores por mí, piojicida. Los piojos, habitantes de millones de cabezas junto con las ideas. Y si el día de hoy se le empioja, si se da cuenta de que tiene un sueldo piojento y que sus amigos se meten en su vida más que piojo a la costura, recuerde que lo verdaderamente importante es no ser un piojo resucitado. En fin, dijo un piojo ¡Me encanta ir a la escuela!
Piojos
Días atrás decíamos que Mendoza
es una zona con poca cantidad
de bichos, comparada con algunos
lugares del litoral, por ejemplo,
donde los bichos son gobierno.
