Conozco a varios payasos mendocinos que no solamente hacen reír, sino que realizan obras solidarias en hospitales y comedores comunitarios, como es el caso de Bartolito. Guardo, y seguramente usted también, muy buenos recuerdos de Gaby, Fofó y Miliqui, los payasos españoles que sembraron sonrisas y canciones entre nosotros: “La gallina turuleca ha puesto un huevo, ha puesto dos, ha puesto tres”. A veces, el mote de payaso cae sobre algún político: “Ese político es un payaso”, se suele decir. Pues bien, en Brasil se ha hecho realidad la frase. En las elecciones del domingo, salió elegido diputado federal por el estado de San Pablo el payaso Tiririca. Y ganó siendo sincero, porque su eslogan de campaña decía: “Vote por Tiririca, peor de lo que está no va a quedar”. Sus declaraciones hicieron gala de honestidad y de ignorancia, o de una ignorancia honesta, para mezclar los términos. Dijo: “Quiero ser diputado para ayudar a mi familia”. También se preguntó: “¿Qué hace un diputado federal? La verdad, no tengo ni idea, pero vote por mí y se lo cuento”. La cuestión es que Francisco Everardo Oliveira Silva cosechó un millón trescientos mil votos y se convirtió en el segundo candidato más votado en toda la historia del Brasil. Tal vez la gente habrá pensado que si los políticos se ríe de ella, entonces que gane un payaso, así por lo menos la hace reír a la gente también. O habrán pensado: “Nos cachetean los funcionarios todos los días, que entonces sean cachetadas de payaso, que así duelen menos”. O tal vez habrán dicho: “Los candidatos dicen cualquier macana sin ponerse colorados, por lo menos que se les ponga colorada la nariz”. El ejemplo puede influir en la elección del 2011 en nuestro país. Así que no se extrañe si dentro de unos meses ve un cartel proselitista con la imagen de Piñón Fijo y un eslogan que diga: “Piñón Fijo presidente: la vida es un circo”.
Payaso
Muchas veces utilizamos la palabra
?payaso? peyorativamente, para
descalificar a una persona. No sé
por qué, si los payasos son instrumentos
de la alegría, sobre todo, de
la alegría de los más pequeños. No
se por qué se utiliza la palabra
como persona poco seria en su
comportamiento
