Tenemos nuevo ministro de Seguridad. Carlos Ciurca se hizo cargo de un organismo que estaba muy cuestionado. El mismo Aguinaga se preguntaba “qué hago yo aquí”. Hasta que la situación lo superó. El Gobierno provincial le dio las gracias por los servicios prestados a la provincia, que no fueron muchos, porque en cuatro meses tampoco se pueden hacer milagros. Algunas preguntas: ¿Comenzará un nuevo plan o seguirá el plan de Aguinaga?
¿Realmente había un plan? ¿Se redujo el delito en estos meses de nueva gestión? Según Cobos, la seguridad es una sensación más que un hecho concreto. Si lo hubieran afanado a él, seguramente diría que fue un hecho concreto. Uno se mueve por la prensa, de hecho, las secciones policiales de los diarios son los sitios más leídos. Y las secciones policiales de los diarios no indican una disminución del delito. Bueno, peor sería que alguna vez esas secciones aparecieran en blanco con un aviso que dijera: “Perdonen, pero hoy no tenemos nada que publicar sobre este tema”.
¿Cómo se mide la disminución del delito, sólo por los hechos sangrientos o también entra la violencia familiar, escolar, la violencia en los deportes, en la vía pública, los robos mayores, menores, las faltas a las normas de convivencia? Por ejemplo, pasar un semáforo en luz roja provocando un accidente de aquellos, ¿es un delito? Por ejemplo, un acuerdo de millones de dólares que no cumple con los requisitos legales, ¿es un delito o un buen negocio? Es difícil dimensionar todo el espectro delictivo de una comunidad.
A nosotros nos conformaría con saber que no hay más muertes, que no hay más dolor, que no hay violencia, que uno puede transitar y volver a su hogar sin que nada lo asuste. Vivir con tranquilidad, ni milagros ni imposibles, sólo comenzar los días sabiendo que estamos protegidos. Hay un nuevo ministro de Seguridad.No podemos menos que desearle que le vaya bien. Porque si es así, los mendocinos estaremos cerca de la felicidad.
