Por los cortes de calles, generalmente por obras, hay arterias internas que no tienen espacio, más aún cuando se juntan camiones y micros… Ya no cabe ni un alfiler. Así, como se ve en la imagen, un lector de Guaymallén nos contó lo que le sucede a diario. “Cruzo los dedos para que no se produzca una tragedia, porque a todo esto se suman ciclistas, motos y peatones”, confió.