Una de las secuelas a largo plazo que deja en algunos pacientes el coronavirus es la dificultad o falta de concentración, más conocida como “niebla mental”. La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó este problema dentro del  “misterio de la covid larga”, que también ocasiona otras afecciones neurocognitivas, cardíacas y respiratorias. 

Especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) también estudian la denominada  “niebla mental”, que presenta una gran cantidad de pacientes como parte de las secuelas del coronavirus.

“Estamos viendo con preocupación que muchas personas, al superar el cuadro agudo, ven algunas secuelas en su salud”, señaló Jorge Geffner, investigador del Conicet

Entre algunos de los efectos a largo plazo que deja el COVID 19 en pacientes dados de alta, el especialista mencionó en diálogo con la AM 990 “un cansancio excesivo y la denominada ‘niebla mental’, que es como una dificultad o falta de concentración”. 

Geffner remarcó que “en la mayoría de los casos se resuelve”, aunque aclaró que “puede ser después de tres, cuatro meses o incluso más” de haber contraído coronavirus.

“En estos casos es muy importante volver al médico de cabecera para llevar adelante una buena recuperación”, destacó el investigador y profesor de Inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Además de los problemas de concentración, la “niebla mental” podría asociarse a la pérdida de memoria, mareos, dolor de cabeza, desorientación y confusiones frecuentes. Aunque aún no existe claridad sobre la causa de estas afecciones, algunas hipótesis médicas lo relacionan con la inflamación que causa el virus, que a su vez produce una encefalopatía que afecta al lóbulo central, el cual tiene que ver con las funciones cognitivas. 

Claves

  • Según la revista Clinical Microbiology and Infectionos, pacientes con COVID 19 que experimentan incluso una enfermedad leve corren el riesgo de sufrir síntomas durante meses. 
  • Dos terceras partes de los pacientes que tenían un caso leve a moderado de COVID 19 informaron síntomas 60 días después de enfermarse, y más de un 33% aún se sentía enfermo o en peor estado que cuando comenzó la infección por coronavirus.
  • Los síntomas prolongados eran más probables entre los pacientes con edades comprendidas entre los 40 a 60 años y aquellos que requirieron hospitalización, según el personal del Hospital Universitario de Tours.
  • Se están abriendo clínicas post-covid a raíz de la pandemia para atender a una creciente población de pacientes con largas secuelas: sobrevivientes con cicatrices en los pulmones, daños coronarios crónicos, fatiga post-viral y otras condiciones persistentes y debilitantes.