Pero también sé que hay muchos que le tienen una real antipatía y no dudan en decir: “Esa vieja de …”, (usted sabe bien de qué), en las mesas de los bares. Me refiero a la señora Mirtha Legrand, quien, en realidad, se llama Rosa María Juana Martínez Suárez y nació en Villa Cañás, provincia de Santa Fe, hace 83 años. Su apodo es la Chiquita, aunque andan por internet algunos más ríspidos como por ejemplo “Álgebra”, porque está llena de operaciones. Ustedes saben que fue actriz de cine, ahí se consagró al comienzo con su hermana Silvia, quien, al parecer, ha tomado una respetable distancia de su hermana Mirtha. Realizaron juntas algunas películas menores y, después, Mirtha siguió su camino con algunos films rescatables como Los martes, orquídeas; Safo, la historia de una pasión y La patota. Desde el 3 de junio de 1968 viene comiendo en televisión. Últimamente tomó una postura antikirchnerista que le ha traído varios problemas, entre ellos las declaraciones de Federico Luppi, quien dijo que era ignorante y la acusó de tener un alma muy pobre; además, dijo que hay gente que hace popó por la boca, bueno no dijo “hace popó”, pero usted me entiende. Uno de los caballitos de batalla de Mirti es la inseguridad, que, según ella, impregna al país. Pues bien, le robaron. De su casa se llevaron la caja fuerte enterita, con calcomanías y todo. ¿Qué había adentro de la caja? Pues joyas, recuerdos y seiscientos mil pesos para los gastos de supermercado de la semana. “Me dejaron sin nada”, dijo, aunque algunos sospechan que hay algunos pesitos en algunos banquitos que le pertenecen a la Chiquita. Dicen que venía en el auto desde Entre Ríos hacia la Capi cuado dieron la noticia por radio de que habían entrado a robar a la casa de Mirtha Legrand, entonces le dijo al conductor: “Ponga más fuerte, muchachito”. Pobre mujer, menos mal que no estaba en su casa. El chofer le contestó respetuosamente: “Perdón señora, pero Mirtha Legrand es usted”. Entonces comprendió que era la víctima. Se lamentó mucho y se seguirá lamentando, pero, bueno, habrá que reducir gastos para compensar la pérdida. Así que para mañana en su programa piensa servir brochette de lentejas con medio canapé. De postre fresco y batata.
Mirtha
Yo sé que muchos la quieren. Es
más, tengo una alumna en la facultad
que es fanática de ella, capaz de
desmayarse si la llega a ver de cerca.
