Nunca antes el fútbol mendocino había vivido un año como este. Por una combinación de descensos, promociones y calendarios cruzados, tres de los clubes grandes de la provincia transitan la temporada 2026 fuera de la Primera División, repartidos en dos categorías del ascenso. Godoy Cruz y Deportivo Maipú comparten la Primera Nacional, la segunda categoría del fútbol argentino, mientras que el Atlético Club San Martín disputa el Torneo Federal A, un escalón más abajo. El resultado es una seguidilla de clásicos barriales que, para buena parte del hincha local, pesa más que cualquier partido de la máxima categoría.

Este panorama no solo resulta atractivo para los aficionados que siguen de cerca el fútbol mendocino, sino también para quienes buscan analizar cada partido antes de realizar una apuesta. Conocer el momento de los equipos, sus rivalidades y el contexto de cada categoría puede ser clave al decidir dónde apostar con los mejores operadores de Argentina y hacerlo de forma más informada. 

La caída del Tomba

El punto de partida de esta historia tiene fecha exacta. El 15 de noviembre de 2025, Godoy Cruz igualó 1 a 1 con Deportivo Riestra en el estadio Feliciano Gambarte y consumó su descenso después de 17 años ininterrumpidos en Primera División. El empate no le alcanzó y, en simultáneo, la victoria de Aldosivi sobre San Martín de San Juan terminó de sellar su suerte. El Expreso perdió la categoría por su ubicación en la tabla anual, donde quedó como el segundo peor equipo del promedio general, detrás justamente del conjunto sanjuanino, que también bajó. Para una plaza acostumbrada a mirar de igual a igual a los clubes más importantes del país, el golpe fue enorme. Godoy Cruz no solo era el equipo mendocino con más presencias en la elite, sino el único de la región de Cuyo con historial en competencias internacionales. De hecho, apenas meses antes de descender había jugado la Copa Sudamericana 2025, donde fue líder de su grupo y cayó recién en octavos de final ante Atlético Mineiro. Ese contraste entre la vidriera continental y la caída al ascenso convirtió el desenlace en una herida deportiva profunda.

Maipú, la vereda de enfrente

Si Godoy Cruz llega a esta categoría desde arriba, Deportivo Maipú la habita desde abajo, como confirmación de un proceso largo. El club, fundado el 16 de diciembre de 1927 y conocido como el Botellero o el Cruzado, regresó a la Primera Nacional el 31 de enero de 2021, cuando venció 2 a 0 a Deportivo Madryn en la final del reducido del Federal A. Aquella tarde en el estadio Omar Higinio Sperdutti, con goles de Álvaro Veliez y Matías Persia, puso fin a 29 años de ausencia en la segunda división. Desde entonces, el Cruzado consolidó su lugar en la categoría con una estructura modesta pero estable. Su estadio es sensiblemente más chico que el Gambarte, y bastante menor que el Malvinas Argentinas, el más grande de la provincia. Esa diferencia de escenarios, como se verá, terminó siendo determinante a la hora de organizar el clásico más esperado del año.

El clásico que casi no existía

Lo más curioso de este cruce es que, hasta 2026, Godoy Cruz y Deportivo Maipú prácticamente no se habían enfrentado en competencia oficial de la AFA. Era un clásico conocido más por fama y cercanía geográfica que por historial futbolístico. Al compartir la Primera Nacional, ese partido casi inédito cobró vida propia. La expectativa fue tal que el primer duelo del año, correspondiente a la séptima fecha, se disputó el 29 de marzo de 2026 en el estadio Malvinas Argentinas y no en la cancha original de Maipú, que ejercía como local. La organización decidió mudar el encuentro al recinto más grande de Mendoza para albergar a las dos hinchadas. Los precios acompañaron la magnitud del evento: la entrada popular para el público visitante llegó a costar 45.000 pesos, un valor que la prensa mendocina calificó directamente de exorbitante y que se acercó al de partidos de primera línea.

En la cancha, la fiesta terminó siendo bodeguera. Godoy Cruz venció 1 a 0 con un golazo de Vicente Poggi apenas iniciado el segundo tiempo, en un partido que se inclinó tras la expulsión de un jugador de Maipú sobre el final del primer tiempo. Conviene aclarar un punto para no adelantar conclusiones: ese fue, hasta ahora, el único clásico disputado en el torneo. El segundo cruce interzonal, la revancha, está previsto para el tramo final del campeonato y todavía no se jugó. Es decir, el Tomba ganó el único derbi que hasta el momento pudo jugarse.

Cómo llegan a la mitad del torneo

Con el campeonato pasado su ecuador, los caminos de los dos mendocinos de la Primera Nacional lucen distintos. Godoy Cruz ocupa el noveno lugar de la Zona A con 25 puntos, apenas afuera de los puestos que dan acceso al reducido por el segundo ascenso. El invicto que sostuvo durante buena parte del semestre lo mantiene con chances concretas de pelear arriba. Deportivo Maipú, en cambio, atraviesa un presente más incómodo. Ubicado en el décimo puesto de la Zona B con 22 unidades, quedó por debajo de la línea de clasificación al reducido y necesita reaccionar para no dejar escapar el objetivo. La irregularidad, con rachas de derrotas en el arranque, le impidió acompañar el envión inicial que sí mostró su vecino.

San Martín y el otro clásico

Un escalón más abajo, el Atlético Club San Martín, el Chacarero, disputa el Torneo Federal A en la Zona 3 y protagoniza su propio clásico mendocino frente a Huracán Las Heras. La rivalidad tuvo dos capítulos en 2026 con resultados repartidos. En la quinta fecha, Huracán se impuso 1 a 0 como local, mientras que en la decimocuarta San Martín devolvió el golpe con un contundente 3 a 1 en el estadio Libertador General San Martín. Que San Martín, históricamente uno de los rivales tradicionales de Godoy Cruz, hoy compita dos categorías por debajo del Tomba habla de lo excepcional del momento. La provincia que hace poco llegó a tener varios equipos en la elite hoy los ve dispersos por la pirámide, cada uno peleando su propia guerra.

Por qué a Mendoza le importa más que la Primera

Todos los indicios apuntan en la misma dirección. Un derbi de segunda división mudado al estadio más grande de la provincia, precios de entradas comparables a los de partidos de primera, y una cobertura mediática local que sigue casi a diario cada movimiento de estos equipos. En una ciudad donde el hincha se identifica por barrio y por departamento antes que por el escudo nacional, un clásico raro como Godoy Cruz frente a Maipú, o un duelo de Federal A como San Martín contra Huracán Las Heras, genera una pertenencia territorial inmediata. Esa cercanía es la que explica el fenómeno. Para muchos, la Primera División es un torneo más lejano y menos propio. El ascenso, en cambio, se juega a la vuelta de la esquina, con el rival del barrio de al lado. Y este 2026, con Mendoza convertida en capital del ascenso, esa emoción se multiplicó por tres. ¿Creés que Godoy Cruz logrará el regreso rápido a Primera o esta temporada terminará consolidando a Maipú como la nueva potencia del fútbol mendocino?