En plena pandemia por el coronavirus (CoVid-19), la Justicia federal le otorgó la prisión domiciliaria a otro preso que está dentro de los grupos de riesgo. Se trata de Gustavo Rodolfo Fernández Montenegro (65), quien se encontraba purgando una condena por infracción a la Ley 23.737 (de estupefacientes) en el complejo Almafuerte II, en Cacheuta.

Debido a su edad, el Tribunal Federal Oral Nº 1 de Mendoza le concedió el beneficio de manera provisoria. Se ordenó que se le coloque un dispositivo de monitoreo –pulsera o tobillera electrónica–, así como también que se lo controle periódicamente el cumplimiento del régimen, aunque no será con visitas presenciales sino telefónicamente, para respetar las recomendaciones por la pandemia.

La decisión del juez ante el pedido de los defensores, Victor y Federico Ábalos, estuvo sustentada en la declaración de emergencia sanitaria decretada por el Ejecutivo Nacional, así como también la acordada que dictó la Corte Suprema de Justicia de la Nación y la Cámara Federal de Casación Penal.

A comienzos de la semana, también la defensora General de la Nación, Stella Maris Martínez, dictó una resolución recomendando que a los defensores oficiales que “agilicen los pedidos de libertad o morigeración de la situación de encierro de las personas cuyas defensas ejercen, cuando se puedan incluir en el grupo de personas en riesgo ante la pandemia del CoVid-19”.

Bajo la misma línea, desde el Poder Judicial de Mendoza solicitó este jueves que se le brinde el beneficio.

Hace dos días, se había dado el caso de César Alberto el Cafiso Montiveros, quien también se encontraba detenido por una causa de comercialización de estupefacientes.

El reo, quien tiene un edad por debajo de los grupos de riesgo (54), pudo acceder a la domiciliaria porque tiene problemas de hipertensión y diabetes, patologías por las que está siendo tratado.