Hoy hablamos de un tema desconocido para muchos, que está íntimamente relacionado con la salud sexual del hombre: la inyaculación.
Es un tema polémico desde el momento en que rompe con un estándar grabado a fuego en la mente de la mayoría de los hombres por repetición y experimentación: el orgasmo y la eyaculación masculina son la misma cosa. Este es un criterio que, cuando es refutado, provoca instantáneamente rostros de incredulidad.
¿Qué es la inyaculación? consiste en una serie de técnicas tendientes a lograr controlar el momento de eyaculación masculina hasta evitarlo, pudiendo así hacer más placentero el orgasmo, además de abrir la puerta del orgasmo múltiple en el hombre (campo que, se pensaba, era exclusivo de las mujeres).
Distintas técnicas de inyaculación han sido practicadas desde tiempos inmemoriales por dos grandes escuelas orientales: la tántrica en India y la taoísta en China. En Occidente no es un tema del que se hable mucho aún, al menos fuera de círculos más o menos específicos.
En la inyaculación, el semen es reabsorbido por el cuerpo en lugar de ser expulsado hacia afuera. Esto conlleva la ventaja de que se ahorra el gran desgaste energético que se produce en el momento de la eyaculación, por lo cual esa reserva de energía puede ser luego utilizada para cualquier otra cosa.
Sin embargo, muchas veces escucharemos decir: “claro, pero el momento de la eyaculación es muy placentero”. Sin embargo, si bien esto es cierto, se debe a que la eyaculación se produce en general al mismo tiempo que el orgasmo. Entonces, a nivel teórico al menos, basta con separar orgasmo de eyaculación para poder alcanzar esta sensación placentera muchas veces más sin sufrir del desgaste. Es decir, una situación ventajosa por todos lados.
Por otro lado, existe también cierto prejuicio médico – científico, como con cualquier nueva idea, de que esta técnica puede ser perjudicial, ya que se entiende que el hombre DEBE EYACULAR, es decir, el semen debe ser expulsado fuera del cuerpo. Si bien esto es parcialmente cierto, también es cierto que infinidad de personas que practican estas técnicas pueden pasar semanas o meses sin eyacular, no por ello presentando problemas de índole reproductiva o médica posteriormente. Cualquier persona que haya practicado técnicas de inyaculación con cierta constancia podrá corroborar esto fácilmente.
El secreto está en aprender estas técnicas, de a poco, y saber cómo reacciona cada cuerpo. Muchas personas que practican la inyaculación de forma habitual deciden eyacular una vez cada tanto para mantener los canales internos en actividad. Este ya es un tema muy personal y es difícil estandarizar y generalizar la experiencia.
Por eso es que, a medida que el tema sale a la luz se están realizando de a poco estudios tendientes a cuantificar las ventajas de estas técnicas. También es usada de forma más o menos amplia en el ámbito de la medicina sexual para prevenir la eyaculación precoz.
Se trata, en definitiva, de una serie de herramientas para que el hombre pueda disfrutar más de las relaciones sexuales, eliminando la eyaculación precoz, prolongando el momento del coito y teniendo varios orgasmos en el proceso.
Les dejamos planteada la interrogante a nuestros lectores. Cualquiera que se interese en el tema puede profundizar buscando artículos relacionados con inyaculación, en internet está lleno de ellos. Tal vez es la puerta de entrada al descubrimiento de un mundo nuevo para muchos.
Esperamos que puedan experimentarlo, sacar sus conclusiones y compartirlas con nosotros entonces.
Quique Fontán Balestra
