Y finalmente, queda por cerradas las vacaciones y por delante, un año escolar que comienza en pocas horas, un regreso que supone no solo el volver a incorporar hábitos educativos sino también, varios cambios y readaptaciones para muchos chicos. Y es que después de uno meses relajados, sin obligaciones y con varias concesiones por parte de los padres y familiares, uno de los aspectos más importantes a atender es la alimentación en período escolar.

Muchos padres se muestran preocupados porque consideran que sus hijos no comen en forma muy saludable cuando están fuera de casa. Ya que es habitual ver que en los colegios o en los kioscos cercanos a los establecimientos educativos, es común ver la oferta de snacks, golosinas y productos que nada contribuye al correcto aporte de nutrientes que un cuerpo en movimiento y una mente en continua actividad de aprendizaje necesitan.

Además, es importante tener presente que la alimentación en la infancia es clave para prevenir el sobrepeso en la adolescencia y adultez. Debido al desgaste energético que sufren los chicos por las actividades escolares, es indispensable cuidar lo que comen y planificar inteligentemente sus viandas al momento de retomar las clases, como así también, darle mucha importancia al desayuno que tomen antes de salir.

En este sentido, lo ideal es que el niño ingiera el desayuno junto a sus padres, lo que permitirá que él le dé a esta primer comida  la importancia que tiene, por lo cual es necesario levantarse a tiempo y disponer de los alimentos de productos saludables como lácteos semidescremados, cereal, o pan de salvado, queso untable y frutas.

Algunas opciones de menús para tener en cuenta

*Para el desayuno

Como se ha mencionado, el desayuno es la comida más importante del día aunque paradójicamente es la que se omite con más frecuencia. Su consumo regular se ha asociado a mejores rendimientos académicos y mejores habilidades sociales.

Es un buen marcador de un estilo de vida saludable y, por tanto, puede influir positivamente en la prevención de la obesidad infanto-juvenil. El mismo debe estar conformado por todos los grupos alimentarios.

Lácteos: 1 vaso de leche o 1 vaso de yogurt.

Carbohidratos: pan integral o de salvado / rapiditas integrales con queso y mermelada / almohaditas de avena/ barrita de cereal/copos de maíz o copos con fibra. De vez en cuanto incluir un alfajor; budín; alguna torta que al niño le guste; galletitas dulces (siempre controlando y enseñando la importancia de la porción justa).

Fruta fresca o frutas secas.

*Recomendaciones para el almuerzo y los snacks fuera de casa

Si el colegio cuenta con un comedor para el almuerzo, el mismo debe estar supervisado por un nutricionista. Sin embargo, si el niño debe llevar vianda se recomienda que sea saludable y siempre controlando la porción.

Platos principales: sándwiches en pan integral de pollo, carne roja, queso o huevo y vegetales; tartas de verduras, empanadas de verdura o choclo; budín de verduras y queso; ensaladas a base de pollo, huevo, arroz, fideos, legumbres y vegetales de estación.

-Colaciones para el recreo: frutas frescas de estación o frutas secas; yogurt con frutas o con cereales.

-Snacks saludables: Tita, turrón, barrita de cereal, oblea de arroz bañada en chocolate, golosinas (en porción individual).

Por último recordar que una alimentación saludable debe estar acompañada por actividad física recreativa que le permita al niño crecer saludable y divertirse. Los hábitos saludables es lo que deberá aprender a mantener en el tiempo y de esta manera, evitar a futuro enfermedades asociadas al sobrepeso; la obesidad y las enfermedades cardiovasculares.