Las arañas son bichos resistidos por la humanidad. Su aspecto produce rechazo y hay muchos que tienen aracnofobia. Salvo que sea la araña phoneutria nigriventer –de la cual ya hemos dado noticias en este espacio–, que habita las selvas de Brasil y Argentina y que produce una alta performance sexual en aquellos que sufren, bueno, más bien disfrutan, de su picadura. Las arañas lumínicas recibieron ese nombre por el parecido formal con los bichos, porque tienen muchas patas, porque tienen un cuerpo central gordote. Resulta que la Legislatura provincial tenía una de las arañas más imponentes de toda Mendoza.
Había sido fabricada en 1913, o sea que era casi centenaria. Se trata de un artefacto de unos 300 kilos y tres metros de diámetro. De bronce, con veinte brazos y 45 luces, que alumbró las sesiones de diputados y senadores por tantos años. ¡Las leyes que habrá tenido que iluminar la mencionada araña! ¡Los debates que habrá tenido que soportar ahí colgada y sin poder intervenir! ¡Los foquitos que habrá consumido en tantas noches de discusión y de insultos reprimidos (o no)! Pues bien, la araña se cansó de su situación y se vino en banda, cumpliendo estrictamente con la ley de la gravedad descubierta por Newton. Se hizo pelota contra el piso.
Menos mal que en ese momento el recinto estaba vacío, si no, ya estaríamos fijando una nueva elección para remplazar a los legisladores que quedaron abajo. Nos están cascoteando el rancho, dijo uno de ellos. Esto es un atentado contra los diputados, que son los de la Cámara Baja, protestó otro. Las circunstancias de su caída no están del todo claras, hay quien dice que la estaban bajando para repararla cuando se cayó y otros dicen que se vino a pique por sí sola y sin dar aviso. Más allá de los daños que hubiera podido causar, hay un hecho a analizar que me preocupa en estos momentos.
La araña tiene cuarenta y cinco foquitos.Ni todos los legisladores juntos tienen tantas luces como la araña que se cayó. ¡Cuarenta y cinco foquitos y no creo que sean de 40 vatios! ¿No estamos en un plan de ahorro de energía? Si la van a instalar otra vez, por lo menos que le pongan foquitos de bajo consumo. Se cayó la araña de la Legislatura. Más que pasar a un cuarto intermedio, los legisladores van a pasar a un cuarto oscuro. Bueno, de ahí vienen, ¿no?
