A Grondona le dicen “balde de hierro”, es muy difícil que lo rajen. También le dicen “foquito de monumento”, siempre está prendido. También le dicen “el padrino del fútbol argentino”, padrino por su estilo mafioso, dicen esos algunos. “¿Mafioso, yo? ¿Quién dice eso? Díganle a mi guardaespalda que lo encuentre al Sosa ese y que parezca un accidente”. Grondona es también vicepresidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociado, por eso, si te descuidás, te FIFA, ejerciendo la titularidad de la sabrosa comisión de la comisión de Finanzas y el consejo de mercadotecnia y televisión, donde se manejan contratos tan millonarios que quién se va a dar cuenta si falta un millón. Asumió la jefatura del fútbol argentino en 1979, o sea que lleva 31 años en el cargo, vio pasar a diez presidentes, incluyendo a Videla, Viola, Galtieri y Bignone, de quienes no fue precisamente un enemigo. Siete elecciones ganó y se perfila casi sin competencia para la próxima. ¿Qué tiene este hombre para perpetuarse en el poder? ¿Qué influencia ejerce para que los representantes de los cuarenta y nueve clubes que pueden votar saquen siempre la bolilla de Grondona? Algunos dicen que todos le deben algo, como institución o personalmente. Entonces, es como un gobierno tipo financiera. Grondona es ese señor que un día, ante la pregunta de por qué no hay árbitros judíos, dijo, suelto de cuerpo: “Porque el mundo del fútbol es algo difícil, trabajoso, y a los judíos no les gustan las cosas difíciles”. Si lo escuchara Einstein. Es ese señor que se decía piropos con Clarín cuando al fútbol lo manejaban los nobles, y ahora se hace arrumacos con el gobierno, por la misma causa. Estamos hablando de un cambio de director técnico en el seleccionado nacional, ¿no se podría renovar la cúpula totalmente, como para escuchar una voz nueva en todas las tribunas? “Ni pensarlo, m’hijito. A mí de la AFA me van a sacar con los pies hacia delante”. Bueno, es una posibilidad, jefe, pero uno preferiría que, de ser así, sea de muerte natural. En fin, a veces, en el árbol de la democracia se esconden varios nidos de dictadores.
Grondona
¿Qué tiene este hombre para perpetuarse en el poder? ¿Qué influencia ejerce para que los representantes de los cuarenta y nueve clubes que pueden votar saquen siempre la bolilla de Grondona?
