En la última visita que realizamos a Park Hyatt Mendoza, Alejandro Escudero, su chef ejecutivo, nos recomendó vivir la experiencia Grill Q. El restaurante 5 estrellas ideal para quienes disfrutan de una buena parrillada argentina.
¿En qué se diferencian sus fuegos de cualquier otro? Para empezar, los mejores cortes a las brasas se combinan con un buffet donde podemos encontrar una gran variedad de ingredientes para elegir cómo acompañar nuestra carnes. Además que, por $190, podés tener una cena completa y repetirte cuantas veces quieras. Sin dudas, un lujo en servicio a la altura del Hyatt.
Al ingresar al salón nos recibió Cristian Nieva, el chef a cargo quién nos explicó cómo funciona el buffet y nos sugirió algunos cortes. Si bien, no esperaba nuestra presencia, el joven chef , que posee experiencia y dominio en cocinas de categoría, no se inmutó con la revolución que causamos con el despliegue de equipo fotográfico, la presencia de las cámaras de Protagonistas de Canal 9 y el grupo de expertos que nos acompañan en cada nota. En esta oportunidad, la chef Adriana Daniele en representación de Club Sibaritas fue nuestra invitada y colaboró para realizar esta Experiencia Gourmet.
La ambientación
El amplio salón genera un clima de calidez tanto con su iluminación, correctamente regulada, como por la representación de lo autóctono con el empleo de revestimiento y mobiliario de madera. Es digno de destacar la elección de las obras que cubren sus paredes; se trata de pinturas en gran formato de la artista mendocina Laura Rudman que se caracteriza por plasmar escenas cotidianas de un tiempo que pasó. En ellas se resume la nostalgia: un viejo patio, juguetes de la infancia y tazas de un café que no pudo quedar en el olvido. La ilusión se completa con música folclórica que sutilmente nos transporta.

En el centro de Grill Q se encuentra la isla del buffet y en uno de los extremos la imponente parrilla que debido a la acción de su innovador extractor el humo ni el olor del asado invaden el lugar. A la vista se ubican también los chafings que mantienen la temperatura de las opciones calientes del menú y una gran vinoteca. Para disfrutar del aire libre se encuentran dispuestas mesas en el jardín con vista a la piscina del hotel. Más que recomendable en época estival.
La mesa
De estilo moderno, estaba dispuesta con individuales símil cuero, un centro de mesa con un arreglo de flores silvestres secas y delicados pimentero y salero que seguían la línea de los marrones.

El menú
El buffet es un tipo de comida de autoservicio que permite al comensal libertad de elección. Se toma un plato y se va a la isla donde se sirve lo que se desea. Nunca es recomendable llenar el plato demasiado, es preferible levantarse y volver a repetirse.

La entrada
En la isla había de todo y para todos los gustos: quesos, fiambres, escabeches, legumbres suavemente aliñadas, mermelada de zanahorias, frutos secos y ensaladas frescas con productos de estación, entre otras delicias. Perfectamente presentado y siguiendo la estética del lugar en su vajilla.

Durante toda la noche se vio al equipo de cocina al cuidado de los detalles para que nada faltara. Cada vez que algunas de las elaboraciones escaseaba rápidamente los bols eran aprovisionados.

Cada uno realizó su elección a su gusto, como se puede ver en las fotos. Para acompañar la entrada disfrutamos un sauvignon blanc reserva Luigi Bosca, audaz desafío de la bodega el paso por barrica de una variedad que se caracteriza por la frescura. Redondo y equilibrado.
El principal
Siguiendo el modo “self-service” los comensales pueden acercarse a la parrilla y seleccionar la carne deseada con el punto de cocción de preferencia. El Grill Q se caracteriza por tener cortes tradicionales, así encontramos entrañas, asado de tira y vacío. Podemos degustar achuras, bife de chorizo y unas empanadas únicas de gran tamaño y, ¿por qué no?, una focaccia (una especie de pan plano cubierto con hierbas y otros ingredientes). Probamos carnes de excelencia, todas tiernas y en perfecto punto de cocción.

Como mencionamos antes, en la mesa del buffet hay una amplia variedad de ingredientes, se puede quedar más que satisfecho si no se desea comer carne. Sin embargo, también hay una opción veggie. Nos prepararon una suculenta lasagna de vegetales asados que tenían un toque ahumado gracias a que la parrilla es de leña. El chef Cristian Nieva nos decía que una buena lasagna tiene que tener de todo, y realmente este plato se destacaba por la combinación de sabores. Una delicia digna de resaltar en cualquier restaurante, más aun en uno especializado en carnes.

Para beber, un Luigi Bosca De Sangre, un blend tinto de gran cuerpo y estructura, con taninos equilibrados que invitaba a servirse otra copa.
El postre
El buffet también exhibe sus caseros y tentadores postres regionales. Arroz con leche, flan, tarta de manzanas y brownie. Dulces que valen la pena probar luego de una cena perfecta.

Lo que nos sorprendió:
-Excelente precio por un servicio de primer nivel.
– Gran cava con valores que abarcan desde vino turista a $ 25 a $600 en lo más alto de la gama.
– Un variado buffet con productos de estación
– Parrilla a la vista donde se puede elegir el corte
– Perfecto cuidado en el diseño de la ambientación

Lo que no esperábamos:
– Dada la disposición del Grill los baños se encuentran algo lejos, pero, es común en este tipo de restaurantes en hoteles.
– Faltaron algunos protocolos en el servicio. Nada grave.
– No hay estacionamiento asegurado en las cocheras del hotel. Sería bueno que esto formara parte de la atención.
Nos despedimos hasta la próxima semana recomendando la experiencia Grill Q, un restaurante que puede ser visitado en familia, con grupo de amigos y para realizar cena de negocios. El valor del cubierto es excelente y vale la pena probar una buena carne argentina a la parrilla.
