“Fue una buena renegociación pero sin crecimiento es el primer día del próximo problema. Ahora el desafío es crecer”. Así definió el ministro de Hacienda, Lisando Nieri, el resultado de la reestructuración del bono Mendoza 24 (PMY24) por 530 millones de dólares.

La propuesta mendocina fue aceptada por el 92% de los acreedores y para el funcionario se trata de “un gran alivio financiero”. Entre otros puntos porque los intereses del PMY24, que originalmente eran del 8,375%, bajaron al 5% promedio: “La tasa más baja que alguna vez obtuvo Mendoza”, señaló en diálogo con El Sol.

El gobierno informó que tras el canje de la deuda, los cupones (interés periódico que paga un bono) comenzarán a liquidarse al 2,75% en septiembre de 2021 y luego saltarán a 4,25% y 5,75%. En tanto, las amortizaciones de capital arrancan en 2023 y vencen en marzo de 2029 (originalmente iban desde 2022 a 2024).

“Hay un 40% de ahorro en intereses. ¿Esto qué hace? Descomprime mucho porque se aplana la curva. En los próximos tres años tenemos un ahorro de 330 millones de dólares”, subrayó Nieri.

Mendoza se convirtió en la primera provincia en lograr renegociar su deuda después de la Nación, aunque lo hizo en condiciones distintas a las acordadas por la administración de Alberto Fernández con sus acreedores.

Una de las diferencias se reflejó en Valor Presente Neto (NPV, por sus siglas en inglés), el cálculo financiero que determina el valor que tendrán los títulos resultantes del canje. Mientras que la Nación reconoció a los bonistas una recuperación de 54,8 dólares por cada 100 nominales, el NPV de Mendoza fue más alto: 72,68.

También fue distinta la denominada “exit yield”, la tasa de interés que, se calcula, pagarán de modo inmediato los títulos que se entreguen en canje. El país cerró en 10% y la provincia en 12%

La “exit yield” (o “rentabilidad de salida”) es una variable clave para los acreedores que, en el caso de los países ricos, está cerca de cero. Cuánto más elevado sea ese costo de financiamiento futuro en el mercado, menor será el valor de los bonos.

Sin embargo, para Nieri no son situaciones comparables: “Son entes distintos”, dijo. “Mendoza debe un 13% de su producto, Argentina un 80%. Los servicios de la deuda en relación al presupuesto provincial son mucho más chicos”, ejemplificó el ministro quien, de todas maneras, agradeció la “cooperación en el proceso” por parte de la Unidad de Apoyo de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Provincial, dependiente del Ministerio de Economía de la Nación.

“No tiene ningún sentido entrar en comparaciones más allá de que Mendoza es la primera provincia que cierra su reestructuración. Algunas podrán cerrar mejor, otras podrán cerrar peor”, comentó.

El día después

“Gracias al acuerdo en lugar 213 millones de dólares en 2022 vas a tener que pagar 22 millones. Está buenísimo, pero es una solución financiera. Es una buena renegociación, pero Argentina y Mendoza no empiezan a crecer es el primer día del próximo problema”, señaló Nieri. “Ahora el desafío es crecer. Si crecés, cada día es más chico lo que tenés que pagar”, agregó.

Fueron 129 los días que demandó la negociación mendocina. Desde el 16 de mayo, con la primera conversación con el organismo nacional, hasta el 22 de septiembre, con el anuncio del acuerdo calificado como “importantísimo” por el ministro.

“Es un año muy complejo que va a tener una caída de la actividad de dos dígitos. Ni siquiera el 2001 fue tan severo. La recuperación probablemente no sea la ‘V’ que tanto esperamos y este acuerdo nos tiene que dar margen financiero”, manifestó.

Nieri explicó que las negociaciones se alargaron por la necesidad de coordinar los tiempos y las características del proceso con el gobierno nacional: “Había cuestiones que no alteraban demasiado y respetamos algunas pautas nacionales para ayudar a compatibilizar todas las negociaciones, porque luego de Mendoza vienen la provincia de Buenos Aires, Chaco, Neuquén, Chubut, Tierra del Fuego, La Rioja y Córdoba”.

El gobierno de Rodolfo Suarez extendió en varias oportunidades el deadline para intentar llegar a un acuerdo con tres grupos de bonistas “duros” y alcanzar el umbral necesario del 75% de aceptación para dar por concluido el canje. El último fin de semana las negociaciones se profundizaron y se logró llevar del 67% al 92% la aprobación por parte de los acreedores del bono PYM24.

“Hablamos bastante con ellos el fin de semana. Expresamos las posibilidades de pago de la provincia y reiteramos que no había un solo dólar adicional. Eventualmente podíamos dar alguna concesión en materia de plazos y así fue que adelantamos un semestre los servicios”, explicó Nieri. De esta manera el título vencerá en marzo de 2029 en lugar de noviembre de ese año, como figuraba en la propuesta original.