Un joven de 22 años murió este fin de semana tras ser baleado en Tucumán. Por el crimen, son buscados el padre y el hermano de su expareja. Los sospechosos están prófugos.

La víctima, identificada como Ezequiel Rodríguez, había formado una nueva familia, pero seguía viviendo a tres cuadras de su primera esposa. “Siempre discutían”, señaló a La Gaceta, Julio Rodríguez, su papá.

El domingo, en horas de la noche, “Lolo” y “Cucú” Carabajal, el padre y el hermano de la mujer, aparecieron en su casa y aprovechando que el portón de entrada estaba abierto, se metieron y efectuaron unos disparos, sin herir a nadie.

Según los testigos, también se escuchó a Rodríguez pedirles que se fueran “porque estaban las hijas” adentro de la casa.

La hipótesis que manejan los pesquisas es que el joven fue luego a buscar venganza y se enfrentó con los sujetos a los tiros. El joven recibió al menos dos disparos: uno en la zona de la axila izquierda, que habría sido el que le provocó la muerte.

En el lugar del hecho encontraron 10 vainas de los calibres 40 y 9 milímetros. Además habían manchas de sangre y otras balas en la vereda, junto a un cuchillo grande.

Los Carabajal siguen prófugos. “Ambos (por el padre e hijo) están identificados y mencionados como posibles autores del hecho. Hay equipos abocados a la búsqueda. Estamos trabajando con pistas firmes”, expresó Christian Peralta, jefe de la División de Homicidios de la Policía.