Como cada 11 de febrero, Día de Nuestra Señora de Lourdes, una multitud de fieles mendocinos se congregó este jueves por la mañana en el santuario ubicado en El Challao. En plena pandemia por coronavirus, los feligreses se acercaron al lugar para agradecer y pedir por salud y trabajo.

El ir y venir de los fieles fue incesante desde que abrieron las puertas antes del amanecer. “A las 5.30 empezamos rezando el rosario y para la misa de las 6 de la mañana ya teníamos el cupo de la iglesia cubierto”, contó el rector del Santuario de Lourdes, Gustavo Larrazabal.

La municipalidad de Las Heras dispuso personal para realizar la limpieza del templo con amonio cuaternario. “Se desinfectan todos los bancos, el piso, los marcos de las puertas y todos los objetos que son manipulados o que posiblemente pueda tocar mucha gente”, explicó el rector del santuario.

Los horarios de las misas

Desde las 6 de la mañana cada dos horas se celebran misas en el Santuario. Para las 17 está programada la “Misa por la salud de los enfermos”, explicó Larrazabal. “Y la celebración central, que estará presidida por el Arzobispo Marcelo Colombo es las 21. Allí esperamos la mayor cantidad de fieles”, anunció.

Para este momento se dispondrán de parlantes en todo el predio del santuario así quienes no alcancen a ingresar a la Iglesia igualmente podrán participar de la ceremonia desde las inmediaciones del predio.

La fe en pandemia

Este año, a diferencia de los anteriores, la tradicional procesión que salía desde los portones del parque General San Martín con destino al santuario fue suspendida “porque con la pandemia no podemos amontonar a tanta gente”, aclaró Larrazabal.

Ante este contexto se decidió que la imagen central de la Virgen de Lourdes fuera colocada el en playón central de entrada al predio. Allí las personas podían hacer una fila, con distanciamiento, y acercarse a la estatua para tocarla y agradecerle o rezarle.

“La gente viene igual. En medio de una pandemia es imposible negarles que vengan a pedirle salud a su madre. Venir acá es como ir a la casa de la madre de uno”, decía la misionera Claudia Ridi, mientras le indicaba a la gente por dónde debían ingresar al templo para respetar los protocolos establecidos.

“Hoy para la Iglesia toda es el Día Mundial de los enfermos. Y en el marco de esto es que la gente viene. El 90% de los fieles que nos visita es para pedir por la salud de algún familiar o amigo”, agregó quien maneja el santuario de Lourdes.

Un saludo muy especial

“Esta mañana recibimos la bendición directa del papa Francisco”, contó emocionado Larrazabal minutos antes de que iniciara la misa. “Para nosotros es un gesto de mucha importancia y reconocimiento. Hemos pasado un año sumamente difícil. Esto es un llamado de atención muy grande hacia donde tenemos que poner la energía y volcar lo importante”, sentenció.

Cuidados de pandemia

Para resguardar la salud de todos los asistentes y disminuir los posibles contagios de coronavirus, desde el miércoles la Municipalidad de Las Heras junto con todo el cuerpo eclesiástico, los misioneros y voluntarios que ayudan en el santuario trabajaron para dejar todo debidamente señalizado y acomodado.

Al ingreso al predio, la municipalidad dispuso personal para controlar la temperatura y colocarle alcohol en gel a cada asistente. Así como un equipo especial con protección para ir desinfectando el predio, los sanitarios y el templo cada una hora.

Si bien las instalaciones estaban señalizadas y demarcadas, antes de ingresar a misa los voluntarios explicaban a la gente cómo ubicarse dentro del edificio. Solo se podían sentar juntos quienes pertenecían a un mismo grupo familiar y los bancos estaban habilitados uno de por medio, para así respetar el distanciamiento social.

“Para quienes quiera comulgar hemos dispuesto alcohol en gel así antes de tomar la hostia se pueden sanitizar las manos adecuadamente”, explicó el rector.

Antes del inicio de cada ceremonia un locutor recordaba por micrófono las medidas básicas de seguridad sanitaria: correcto uso del tapabocas, mantener distancia social de 2 metros con cada persona y la aplicación de alcohol en gel.

Los pedidos

La advocación de la Virgen de Lourdes atrae fieles de todas partes, especialmente aquellos que buscan ayuda para algún problema físico.

“Vengo todos los años para pedirle por la salud, esta vez de mis amigas que se han ‘achacado’ bastante con la pandemia”, contó Olga Martín mientras hacia la fila para ingresar a misa. “También hemos venido a agradecer”, acotó su amiga Susana Fullana.

La fe no entiende de geografías, distancias, ni pandemias. Tres hermanas que viven en Villa Hipódromo, mochilas con agua mediante, emprendieron la caminata al santuario.

“Como este año no hay procesión y nosotras somos muy devotas, nos levantamos y decidimos venirnos caminando como un homenaje. Tardamos un poco más de 40 minutos hasta acá. Venimos sobre todo a agradecer que pudimos pasar la primera parte de la pandemia”, relató Agustina mientras se acomodaba en uno de los bancos para escuchar la misa.

En el playón había ciclistas y personas que se habían acercado hasta con sus mascotas para celebrar el día de la Virgen de Lourdes.

“Tardé 40 minutos desde el Parque Benegas”, dijo Augusto Garay mostrando su reloj con la marca del tiempo que le tomó hacer el recorrido en la bicicleta. El ciclista sacaba fotos con su celular mientras contaba: “Vengo todos los 11, siempre que puedo. Me gusta y soy muy creyente de la Virgen así que esta vez hice el recorrido en bici”, finalizó.