Muchos pensaron que, con la desaparición física de Néstor Kircher, el Gobierno argentino iba a tambalear de inseguridad y que Cristina quedaría desorientada, sola y sin ganas. Los de Clarín se frotaban las manos y Magneto sonreía ante el advenimiento de un período de bonanza en su lucha contra el kirchnerismo. Pues, al parecer, nada de esto ocurrió. La presidenta siguió tomando la iniciativa y, como se dice ahora, marcando la agenda. Enlutada todavía, viajó a Corea del Sur y habló duramente en contra de los paraísos fiscales. Los paraísos fiscales son territorios o estados que le cobran chauchas y palitos a los capitales que en ellos se asienten. Algunos nombres: Andorra, Bahamas, Islas Marshall, Liberia y Granada. Hay varios argentinos y empresas argentinas que tienen ahí sus ahorritos, pobrecitos, los pocos que pudieron juntar, y siguen enmillonándose día a día. Cuando volvió de Corea, le habló a todo el país para anunciarle que Argentina va a salir del default pagando la deuda que tiene con el Club de París, que no está afiliado a la FIFA, pero todo el mundo le da pelota. Son apenas 6.700 millones de dólares, de ser posible, auténticos, que se pagarán con nuestras reservas, que van a pasar de reservas a cuarta especial. Sé que muchos sostienen que esas deudas no deben pagarse, porque, por un lado, ya están pagas, y porque se contrajeron a costillas de la pobreza del país. Y puede que tengan razón. Pero si hay algo que a mí me da gusto, más allá de vivir sin deudas, que es una tranquilidad para todos, es que se le ha hecho un desprecio significativo, otra vez, al Fondo Monetario Internacional, que no va a intervenir. Tanto daño nos han hecho sus recetas, tanto se ha aprovechado esta entidad económica que trabaja para mejorar las economía de los poderosos, que el hecho de que se enteren de la negociación por los diarios y no puedan hacer nada, me llena de satisfacción. El Fondo es el culpable de que nuestro país no pasara al frente. El Fondo, impulsado por su gerente general, Estados Unidos, y consentido por la estupidez de algunos de nuestros gobiernos, fue responsable de las políticas económicas que nos sumergieron en reiteradas crisis los últimos años. Ahora, vos, Fondo, quedate piola, es más, no me puedo olvidar que la avaricia es un mar sin fondo, perdón, con fondo. ¿Cómo se hace un corte de manga?
Fondo
Muchos pensaron que, con la
desaparición física de Néstor Kircher,
el Gobierno argentino iba a
tambalear de inseguridad y que
Cristina quedaría desorientada,
sola y sin ganas
