Ya se conoce el nombre de la próxima Fiesta Nacional de la Vendimia, Cantos de vino y libertad. Nuestras felicitaciones y el mejor resultado para la gente que dirige Vilma Rupolo. Claro que, teniendo en cuenta las contingencias económicas que sufre nuestra provincia, yo hubiera hecho otro tipo de fiesta mucho más económica, por ejemplo: la Vendimia del ajuste. Se tratará de economizar al máximo en la puesta. En vez de setecientos bailarines en escena una pareja sola con la suficiente movilidad para ir a cambiarse entre cuadro y cuadro. Una banda de sonido conformada por una sola canción, que se pase toda la noche, así se ahorran gastos de músicos y grabación. Puede ser Cochero ‘e plaza, que es una de las más conocidas entre nosotros. En vez de una gran escenografía con paneles lumínicos, usar algunos telones de tela pintados a mano, eso sí, con paisajes de viñas y colgados con tacos fisher por las dudas que haya viento. Para evitar los costosos gastos de sonido sería conveniente que una radio transmitiera la fiesta y que todos los presentes se llevasen una radio portátil, así la van escuchando con intimidad. Las luces son otro gasto mayor. Pues esto puede resolverse si cada uno de los que están en escena, portan una linterna que los alumbre o un farol sol de noche, de los que se usan en el campo, que puede dar mayor sensación de presencia. El cuadro del granizo bien puede realizarse utilizando el helicóptero de la Policía para que arroje tergopol sobre los artistas. Aunque yo sacaría este cuadro de las plagas, el granizo y la helada, porque debemos ser el único pueblo en el mundo que le rinde homenaje a nuestros enemigos. Es como si los de River gritaran a favor de Boca. En vez de filmaciones, que se vuelvan a usar diapositivas como antes. Hay que economizar también en los votos. Que no sean cuatrocientos los que se cantan, que terminan aburriendo a todos. Que sean cinco o seis, así con un solo locutor nos arreglamos. Y los fuegos artificiales se solucionarían dándole a cada una de las personas que integra el público un puñado de chasqui boom. Tal vez no sea tan atractiva pero, por lo menos, no nos endeudaría más de lo que estamos. Ah, y que en la Vía Blanca y el Carrusel, los carros estén parados y que sea el público el que se mueva. Para ahorrar combustible. La marcha de la Vendimia que se pase una sola vez, así nos ahorramos Sadaic. Tenemos que hacer una fiesta de acuerdo con nuestras posibilidades, a ver si el Gobierno tiene que endeudarse otra vez.
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Ya se conoce el nombre de la próxima Fiesta Nacional de la Vendimia, Cantos de vino y libertad. Teniendo en cuenta las contingencias económicas que sufre nuestra provincia, yo hubiera hecho otro tipo de fiesta mucho más económica
