Entrenar más de la cuenta: en la semana previa a la carrera, todo está hecho, no por entrenar más esa semana vamos a correr más el día de la competición. Al contrario, si entrenamos en exceso vamos a llegar cansados y no podremos rendir al 100%.
No pasarnos y llegar descansados será fundamental de cara a la competición.
Probarnos en los últimos entrenamientos: otro error que muchos corredores cometen, es probarse en los últimos entrenamientos, realizando entrenamientos extremadamente duros.
No hay que probar cómo estamos en ese último entrenamiento antes de la competición, perderemos ese cartucho que nos puede servir ee dia de competir.
Guardá toda tu energía para el día de la carrera, seguramente la vas a necesitar.
Cambiar las los planes: antes de una carrera no cometás el error de cambiar tus rutinas y rituales diarios.
Por ejemplo: si no estás acostumbrado a dormir 10 horas por la noche, no lo hagás. Si estás acostumbrado a dormir 7 horas, podés descansar un extra, pero no pasarnos y dormir 10 horas. Nos descentrará y nos dejará demasiado palmados.
Modificar la alimentación: en la semana previa a una carrera, no es momento de hacer pruebas y de cambiar la alimentación.
No es momento de probar ni cambiar nada, porque lo único que podemos conseguir si hacemos eso es caer en un resultado negativo.
Utilizá tus entrenamientos para probar cual es la mejor alimentación para vos, y una vez que la hayás encontrado, utilizá la misma el día de la carrera.
