“Es fuerte lo que estamos pasando pero hay que resistir, no nos queda otra”, relató Cristian Urzúa, en la puerta del Hospital Central mientras esperaba novedades del traslado de su hermano, Brian, a Santiago de Chile. El joven de 16 años estuvo internado hasta este jueves en el nosocomio tras sufrir un grave accidente de colectivo con su equipo de fútbol juvenil en Las Cuevas.
En las primeras horas de la tarde, junto a Alejandro Pirul, el niño de 9 años que tenía el diagnóstico más grave, aterrizó en Chile en el avión Aerocardal- especializado en operar vuelos ambulancia-. Pese a que las víctimas serán asistidas por un equipo médico y derivados a distintos hospitales, los padres de Brian deseaban que el joven permaneciera en Mendoza.
“Queremos regresar a nuestro país pero lo más importante es la salud de él. Que viaje en condiciones”, comentó Cristian. Para la familia el traslado es precipitado y se mostró molesto con la decisión del gobierno chileno.
“No sé si es desde Santiago (Chile) o es la empresa Meltur la que está apurando todo”, señaló el joven y afirmó que “están priorizando el viaje antes de la salud de mi hermano”.

Según relata durante la mañana del miércoles se les informó que Brian sería operado del brazo izquierdo, donde sufrió un traumatismo con pérdida de piel y músculos. Sin embargo, ese mismo día se les comunicó que sería trasladado.
Para Cristian y sus padres, el traslado implica una dilación en la operación: “el equipo médico del hospital Central ya conoce el caso, confiamos en ellos. En Chile van a tener que hacerle nuevos estudios lo que retrasaría la evolución de Brian”.
Desde el nosocomio confirmaron que el paciente está en condiciones de hacer el viaje, por lo que la única intervención a la que se lo sometió fue a una limpieza quirúrgica y colocación de VAC.
Estuvo en terapia intensiva durante 4 días con una buena evolución. Tras pasarlo a sala general para seguimiento clínico y de traumatología, se coordinó el traslado vía aérea.
En tanto, Brian no sabe con certeza lo que les ocurrió a sus compañeros. Se limitaron a contarle que algunos de los chicos fueron hospitalizados, y es que Nacho Muñoz, uno de los tres menores que perdió la vida en el accidente era su mejor amigo. “No nos pareció el momento para que él recibiera esta triste noticia. Se encuentra bien, pero está deprimido por su brazo y por la tragedia que le tocó vivir”, relató Cristian.
