“El candidato (a presidente) para 2023 va a ser Máximo (Kirchner), no va a ser Alberto. Y eso es lógico, porque lo están preparando para eso”. A comienzos de año, el periodista Jorge Lanata lanzó ese pronóstico en una entrevista, pero no fue el único ni el primero en hacerlo. Antes de asumir al frente de la Casa Rosada, Alberto Fernández había defendido al jefe de La Cámpora y asegurado que “ojalá sea el próximo presidente”.
El hijo de la vicepresidenta es una figura reconocida a nivel nacional. Por su apellido, por su cargo estratégico como jefe del bloque de diputados oficialistas en el Congreso y por su futuro como titular del PJ bonaerense, Kirchner se convirtió en protagonista de las encuestas. Así, en el arranque de 2021, ya salieron a medirlo en todo el país. Y le fue muy mal en Mendoza.
CB Consultora Opinión Pública, una firma con origen en Córdoba que desde mayo publica un ranking con la imagen de los 24 gobernadores, preguntó entre el 13 y el 15 de enero en todas las provincias por el actual diputado nacional de 43 años. El primer dato que sobresale es su nivel de conocimiento entre la población, que supera el 70% en todo el país y el 80% en las provincias más grandes.

En la tabla nacional que se ordena por imagen a favor, Kirchner aparece en el fondo de la lista en Mendoza, con sólo 17,9% de opiniones positivas. En este punto está por debajo incluso de su madre Cristina Fernández (22,9%), según una medición que realizó la misma consultora en diciembre.
Las otras provincias donde le va mal al jefe de La Cámpora son Córdoba (19,2%), Jujuy (21,1%) y Río Negro (22,6%).
Además Kirchner tiene un rechazo altísimo en los distritos más anti K del país: alcanza 70,5% de imagen negativa en la Ciudad de Buenos Aires, 67,8% en Córdoba y 65,3% en Mendoza.
Por el contrario en cinco distritos consigue diferencial a favor, con más opiniones a favor que en contra. Son Tierra del Fuego, Santa Cruz, Formosa, Santiago del Estero y Chaco.
Mientras que en la provincia de Buenos Aires, los números terminan con balance en rojo: 38,4% a favor y 54,2% en contra, con 7,4% de “ns/nc”.
Si bien parece impensada cualquier proyección nacional con el gran nivel de cuestionamiento en la región central del país, el kirchnerismo duro sigue trabajando en silencio para el proyecto final de Máximo Presidente, ya sea en 2023 o en 2027.
El próximo paso en busca de ese objetivo de llegar al Sillón de Rivadavia es correr a los barones del conurbano y convertirse en el presidente del PJ en Buenos Aires. Pero la tarea comenzó antes. Sin perder tiempo, el hijo de la vicepresidenta ya tejió aceitadas relaciones con el resto del peronismo y la oposición en el Congreso y pobló de militantes los distritos y los organismos con caja, como la Anses y el PAMI.
