Aún con las nuevas medidas oficiales, y con el control que esto significará, hace falta tomar más conciencia. Así, cuando el mensaje es no salir de casa, sigue siendo uno solo y muy claro: quedarse en el hogar para protegerse.
Por eso, salvo cuestiones esenciales, no hay que exponerse más, y menos los abuelos o los niños, porque les falta un papel afiche, un mapa o imprimir alguna actividad para recibir la felicitación de la maestra. Las tareas se deben resolver con los recursos que las familias tengan a mano. Esto está contemplado por las autoridades. Asimismo, aquellas personas con trabajos independientes o informales que se muestran preocupadas por las reales complicaciones de bolsillo, de ahora en más tienen que tomar conciencia de los serios riesgos a los que se exponen y que pueden complicar a los demás. En casa es en casa.