El presidente Alberto Fernández advirtió que su gobierno no pretende inducir a ningún juez a jubilarse y pidió a los magistrados que “sean dignos” y que “sigan trabajando” con la convicción de que “tienen que hacer un aporte distinto a la Argentina”.
“Yo no tengo ningún interés en que ninguno se jubile y se vaya; nadie está buscando semejante cosa”, declaró el Presidente, en una entrevista con Radio 10.
La Cámara de Diputados aprobó ayer jueves y envió al Senado el proyecto de ley de reforma de las jubilaciones de privilegio de la justicia y del servicio exterior, en una sesión especial que se realizó con la ausencia del interbloque de Juntos por el Cambio.
La iniciativa fue sancionada en general con el voto de 128 diputados y 2 abstenciones y tuvo un rápido tratamiento en particular.
La aprobación del proyecto se realizó en una sesión caliente que estuvo marcada por la denuncia de irregularidades que efectuó Juntos por el Cambio sobre la conformación del quórum, al sostener que el diputado Daniel Scioli no podía participar de la deliberación porque ya fue designado embajador en Brasil.
La iniciativa establece que podrán acceder a este régimen especial los magistrados, fiscales, y miembros del servicio exterior.
Si bien no figuraba en la iniciativa oficial, a pedido del titular del interbloque de Unidad Federal para el Desarrollo, el mendocino José Ramón, se estableció que los prosecretarios administrativos y jefes de despacho podrán acceder a este régimen jubilatorio.
La iniciativa fija que el haber inicial que se calculará será el 82 por ciento móvil de un promedio de las 120 últimas remuneraciones a un valor actualizado.
Para acceder a este régimen de privilegio deberán haber trabajado 10 años seguidos en el Poder Judicial o 15 años en forma interrumpida de los 30 años que deberán haber aportado al sistema jubilatorio.
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