Desde la Plaza de San Pedro, el Papa recordó a los fieles que este mes está dedicado al Sagrado Corazón de Cristo y aprovechó la ocasión para indicar a las personas que utilicen un rezo particular.
Se trata de una oración que él aprendió de su abuela y que reza: “Jesús, haz que mi corazón se parezca al tuyo”.
Para Francisco, “podemos hacer esto reflexionando sobre un pasaje del Evangelio, sintiendo que en el centro de cada gesto, de cada palabra de Jesús”.
Al mismo tiempo, el Papa reiteró su pedido de que se rece por los líderes de la Iglesia Católica.
“Los animo a rezar por los sacerdotes, por su párroco, por aquellos que están cerca de ustedes y conocen”, solicitó.
