El Gobierno argentino busca que Cuba pague ahora un préstamo otorgado en la década del 70 y varios expresidentes han intentado recuperar el dinero, pero todos han fracasado. Actualmente esa deuda, con intereses, ronda los 2.700 millones de dólares.

En 1973, durante la presidencia interina de Raúl Lastiri, el Gobierno argentino le prestó a Cuba 600 millones de dólares a través de una línea de crédito para la compra de tractores, maquinaria agrícola, camiones y vehículos Fiat 125, Renault 12, Ford Falcon, Ami 8 y Peugeot 404.

Casi 50 años más tarde, la isla aún no pagó su deuda que ya se intentó cobrar, de manera infructuosa, durante los mandatos de Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Néstor Kirchner y Mauricio Macri. Ahora será el turno del presidente Alberto Fernández, que puso al canciller argentino Felipe Solá para que avance en esa misión. 

Según publicó el diario La Nación, el primer avance de Solá fue en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en México, durante un encuentro con el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla. En esa reunión, le recordó la deuda y su par cubano aseguró que tratarían el tema en otras reuniones durante este año, aunque por la pandemia no se pudieron concretar.

De todas maneras, lograron hacer algunos contactos de forma virtual. Solá propone una forma de pago flexible, con inversiones argentinas en la isla y exportaciones.

La gestión de Alfonsín logró que Cuba pagara algo más de 200 millones de dólares en 1988 1989. En 1995 Menem envió varias misiones a la isla para negociar el monto restante que, con intereses, se calculaba en 1.278 millones dólares. No lo consiguió.

El siguiente en intentarlo fue Néstor Kirchner, quien envió al canciller Rafael Bielsa a La Habana en 2003 con una propuesta acordada con el ministro de Economía, Roberto Lavagna.

En ese momento Argentina aceptaba tecnología para medicamentos y tratamiento de discapacidades, así como licitar en el mercado argentino bonos de deuda cubana que les permitieran a sus tenedores participar del turismo en el Caribe. El canciller insistió en cobrar la deuda hasta el final de su gestión, pero nunca lo logró.

Luego fue el turno de Macri, cuando la deuda rondaba los 2.700 millones de dólares. El ex jefe de Gabinete, Marcos Peña, fue quien tuvo a cargo la tarea pero cuando tenía planeado viajar, un huracán golpeó la isla y tuvo que suspender la misión.