Investigadores se encuentran tras los pasos de un presunto ladrón que la tarde del sábado dejó a un niño al borde de la muerte tras un asalto en Maipú.

El sospechoso le arrojó un piedrazo en la cabeza al pequeño, de 10 años, cuando intentó huir. El cuñado de la víctima reconoció al autor, por lo que ya se encuentra identificado y con pedido de captura. 

En las horas posteriores al hecho de inseguridad los detectives de Homicidios, liderados por la fiscal Claudia Alejandra Ríos, realizaron allanamientos en busca del sujeto, aunque los resultados fueron negativos.

Por su parte, el niño se encuentra alojado en el Hospital Humberto J. Notti y su estado es crítico. El mismo presentaba fractura y hundimiento del cráneo, producto del impacto de la piedra.

El caso tuvo lugar cuando el joven, de 23 años, estaba llevando al hermanito de su pareja a bordo de su auto -un Peugeot modelo viejo– por el Acceso Este, a la altura de San Roque. 

Al llegar a la intersección con calle Lamadrid el vehículo tuvo un desperfecto, razón por la cual el conductor debió tirarse hacia la banquina y detener su marcha para intentar arreglarlo.

En ese instante, un individuo en moto abordó al muchacho y le apuntó con un revólver calibre 38 para que le entregara su billetera y demás pertenencias. Este le contestó que no llevaba nada consigo, mientras el niño continuaba en el asiento trasero del auto, sostiene la reconstrucción.

Seguidamente, el joven reconoció al malviviente y se lo hizo saber: “Yo te conozco”, pero el sujeto se lo negó. Fue allí cuando el pequeño, asustado por la situación, se bajó del rodado y empezó a correr, según las fuentes del caso.

Ante eso, el maleante intentó dispararle al niño, pero el arma no le funcionó, por lo que le arrojó una piedra de grandes dimensiones que tomó de la vera de la ruta. La misma le impactó en la cabeza al menor y lo dejó gravemente herido.

Al mismo tiempo, el sospechoso se subió a la moto y se escapó a toda velocidad del lugar. Mientras, el cuñado de la víctima fue a asistirlo y luego dio aviso a la línea de emergencias 911.

Minutos después, efectivos policiales y una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) arribó al lugar para trasladar al niño al Hospital Perrupato, aunque luego fue derivado al nosocomio pediátrico guaymallino, donde quedó alojado en grave estado.