A partir de la prueba piloto del regreso a las aulas en forma presencial de 307 estudiantes de 6º año de 10 escuelas secundarias de la modalidad técnico profesional que se produjo el martes, la Dirección General de Escuelas (DGE) busca que alumnos con trayectorias más débiles comiencen a recibir apoyo escolar en los Centros de Apoyo Educativo (CAE) ubicados en los municipios. 

“Aún nos quedan cinco semanas para poder apoyar y revincular a las trayectorias más débiles”, aseguró el director general de Escuelas, José Thomas.

El funcionario adelantó que también están “afinando el regreso con algunas escuelas pilotos” ya que tanto el retorno de alumnos y docentes debe ser voluntario. 

“En donde podamos, lo vamos ir haciendo”, indicó Thomas, quien detalló que en los CAE la atención de estos niños y jóvenes estará a cargo de los mismos docentes de esos centro. “En las escuelas estamos trabajando una por una. Hay diferentes posibilidades, estamos trabajando con los directivos y supervisores para eso”, precisó.

El lunes, durante la rueda de prensa donde el gobernador Rodolfo Suarez anunció las nuevas habilitaciones en Mendoza, Thomas adelantó que estas clases podrían realizarse en espacios abiertos municipales como gimnasios o polideportivos a través de la Red de Apoyo a las Trayectoria (RAT) y tras el acuerdo con municipios.

Desde el Gobierno escolar estiman que si las condiciones sanitarias lo permitieran podría extenderse la apertura de talleres de otras instituciones que así lo solicitaran; como así también a los alumnos de 5° año de escuelas secundarias orientadas y de 7° grado de primaria.

Las condiciones de los edificios

Desde la Subsecretaría de Infraestructura Escolar indicaron que casi el 100% de los establecimientos están en condiciones de ser habitados, aunque en los últimos meses el principal obstáculo ha sido el vandalismo. En diferentes hechos robaron inodoros, cisternas, puertas y hasta los techos.

De los 1.323 edificios escolares que son ocupados por unos 50.000 mil alumnos, en lo que va del 2020 se intervinieron 668 establecimientos, un 50%, que incluyó 18 grandes obras. Los trabajos cuentan con una inversión total cercana a los $600 millones.

Se trata de edificios que necesitaban refacciones de manera urgente y fueron intervenidos por filtraciones de techos, problemas eléctricos, cloacales y por inconvenientes en las conexiones sanitarias, entre otros. Además, se realizó reparaciones menores en general y de calefacción, incluidas las calderas.

El presupuesto

“La preparación de las escuelas para la vuelta a clases es otro de los ejes primordiales donde se pondrá el acento”, aseguraron desde la Subsecretaría de Infraestructura Escolar. 

En este sentido esta cartera prevé un incremento en su presupuesto en términos reales del 32% respecto al 2020. En concreto se trata de $1.193.000.000

“De esta manera, el Gobierno de Mendoza continúa con su política de inversión en reparación, mantenimiento, ampliación y construcción de escuelas al reflejar un crecimiento real, por quinto año consecutivo, de 369%, según índice de la Cámara Argentina de la Construcción”, sostuvieron.

El objetivo de la DGE es garantizar en el ciclo lectivo 2021 los 180  días de clases, sin modificar el calendario escolar que se ha trazado en los últimos años.

Imaginando un año signado por la pandemia, el director General de Escuelas anticipó que “en febrero seguro habrá un apoyo a las trayectorias más débiles” y que va a ser un ida y vuelta permanente entre presencialidad y no presencialidad.


La duda de los gremios

Sebastián Henriquez, secretario General del SUTE, puso en duda las condiciones en que se encuentra los establecimiento. “Es difícil que estén en condiciones cuando durante meses no recibieron los fondos fijos. Además lo que está haciendo el gobierno es jugar a la vidriera. Ha elegido algunas escuelas a las que vien apostando que tapan la realidad de miles de escuelas que no tienen lo necesario”,  consideró y afirmó que esta situación viene de vieja data.

Para el sindicalista, además, el problema se agravó porque “hubo una restricción presupuestaria enorme. Más la que se está planteando para el año que viene”.

“Los que tienen hoy las escuelas en condiciones son gracias al trabajo de celadores y directivos”, lanzó.

Por su parte, Ester Linco de SADOP afirmó que “hay que invertir una gran de dinero para brindar seguridad” y detalló que un relevamiento que se realizó con profesores de todo el país, reveló que el 60% de los baños de las escuelas no están en condiciones. 

Al respecto, indicó que hay instituciones donde los docentes no tienen baño propio y tampoco sala de maestros. Además de equipos de orientación escolar que serán fundamentales para contener a alumnos y profesionales de la educación que, en algunos casos, están sufriendo depresión.

“Queremos tener una mesa de diálogo donde se pueda hablar de los protocolos de bioseguridad”, agregó y consideró que “es tan triste que un gobierno diga que está librado a la voluntad de los docentes” la vuelta a las escuelas en forma presencial.