Se están cumpliendo dos años del Gobierno provincial y del nacional aún también. Ambos gobiernos votados por la mayoría de la población, posiblemente porque en aquellos tiempos del 2007 la mayoría de la población tenía expectativas con ellos, pensaba, la mayoría de la población que con Cristina en la Casa Rosada, y con Kelso Kake en la calle Peltier íbamos a poder solucionar algunos problemas. ¿Los solucionamos? Bueno, ellos nos han solucionado varios problemas, por ejemplo. Buá, ya me voy a acordar. Por lo menos nos solucionaron el problema de a quién no votar en las próximas elecciones. Todos los indicadores parecen decir que aquella mayoría que les dio el mandato hoy piensa que los mandatarios no cumplieron con su mandato. Hay encuestas muy significativas que le dan a Kake 80% de aceptación tación dentro de su familia, es un dato a favor. Otras encuestas demuestran que aquí el gobierno del malargüino tiene una imagen más fea que rinoceronte con bigotes, algo mejor anda la presidenta, aunque tampoco es para tirar manteca al techo. Dos años del Gobierno provincial ¿Usted, cómo lo ve a Jaque?¿Cómo dice? Ehhh, mi amiga, no se olvide que estamos dentro del horario de protección al menor. Usted me dirá, bueno, no nos pregunte sólo a nosotros, pregúntele al mismísimo Kake. Pues no creo que haga falta preguntarle, porque en estos días habló el gobernador y dijo, rescatando uno de sus aciertos, que fue el único gobernador que se disculpó con la sociedad. Se refería al reconocimiento hecho en su momento de que no había podido bajar la seguridad 30% en seis meses, como prometió en la campaña electoral. ¿Así que hay que felicitarlo, porque se disculpó, y no culparlo porque no haya cumplido? ¿Cómo es la mano? Un vago le pega una trompada a su vecino y después le pide perdón. ¿Hay que aplaudir la disculpa o condenar la trompada? También dijo nuestro gobernador que él no se propuso llegar a ser gobernador para ser el más querido ni el mejor. Y acá dista de nuestras consideraciones, porque uno lo votó precisamente para eso, para que sea el más querido y el mejor, porque de esa manera el pueblo estaría reconociendo sus aciertos y no, como ahora ocurre, criticando su gestión. Son dos años ya del gobierno de Kelso. Faltan dos años más. Es tiempo suficiente para cambiar la imagen que tiene. Pueda ser que ocurra, pueda ser que acierte, pueda ser que se encamine, pueda ser que termine siendo el más querido.