
En enero, Mendoza no duerme. Es que las altas temperaturas desvelan a grupos de amigos que eligen distintos destinos de la provincia para nutrir las horas noctámbulas con charlas, buena música y mucha diversión.

Exquisitas cervezas artesanales, happy hour en tragos y hasta exquisitos vinos bien nuestros son opciones que se transforman en postales de cada una de las mesas que pueblan los bares de la concurrida calle Arístides Villanueva.

¿El motivo para reunirse? ¡No existe! Sólo las ganas de acumular buenos recuerdos de un verano 2018 que recién comienza.
